En una entrevista con FM La Tucumana 95.9, el asesor financiero Julián Bernat analizó la crisis de competitividad del país, señalando que la inflación en dólares supera a la de pesos y alertó sobre el impacto en Pymes y consumidores.
En una entrevista con FM La Tucumana 95.9, el asesor financiero Julián Bernat analizó la situación económica de Argentina y advirtió sobre un fenómeno que denominó «hiperinflación en dólares». Según explicó, mientras la inflación en pesos acumuló un 12,3% en el primer cuatrimestre, en dólares esa cifra escaló al 18,6%, lo que genera un problema estructural de competitividad.
«Yo lo llamo hiperinflación en dólares. ¿Cómo competimos contra una hiperinflación en dólares?», cuestionó Bernat, quien comparó el ritmo local con el resto del planeta: «Metimos durante 4 meses una inflación en dólares, lo que en el mundo es casi 4 o 5 años». Esta dinámica provoca que los productos locales queden fuera de mercado, ya que los costos de producción crecieron enormemente frente al contexto global.
En cuanto al ahorro, el especialista advirtió que «el dólar bajo el colchón no sirve» y que, si la tendencia continúa, esos ahorros podrían perder hasta un 40% de su valor. Sin embargo, reconoció que la desconfianza en el sistema financiero responde a la memoria histórica del país: «Todo ciclo económico de la Argentina termina igual: con el dólar acomodándose y explotando».
Bernat también se refirió a la realidad de las Pymes y eventos como el Hot Sale, criticando las estrategias de descuentos agresivos que terminan generando márgenes negativos para los pequeños comercios. «El 50% del costo del precio de venta de un producto se lo llevan tres jugadores: el Estado, los bancos y las plataformas», afirmó. En particular, apuntó contra las billeteras virtuales: «Me gusta llamar a Mercado Pago los gerentes de la pobreza, porque bajo la bandera de la inclusión financiera le están sacando plata a la gente con tasas del 450%».
Finalmente, el analista cuestionó la lógica oficial sobre la reforma laboral, señalando que «el que tiene un comercio no toma gente pensando en el costo de desvincularlo, toma gente porque la necesita». La crisis actual, dijo, se refleja en la caída de 300.000 empleos registrados y el cierre de 25.000 empresas, recordando que «ninguna Pyme tiene una maquinita que imprima billetes».
