Un conductor de la plataforma Uber fue aprehendido en la Comisaría 4ta luego de defender a sus pasajeros de un ataque con hacha en el barrio San Cayetano. Vecinos denuncian presunta injusticia policial y un historial de violencia del agresor.
Un episodio de inseguridad y presunta injusticia policial sacude al barrio San Cayetano. Un chofer de Uber permanece tras las rejas en la Comisaría 4ta luego de intervenir para proteger a sus pasajeros de un ataque violento.
Todo ocurrió cuando una familia descendía del vehículo en el que viajaba. En ese momento, un vecino identificado como Jorge Toledo (apodo Pera), quien según los residentes de la zona padece problemas psiquiátricos no tratados y posee un largo historial de violencia, salió a la calle armado con un hacha para increpar a los recién llegados.
Yohana Sánchez, víctima del ataque y testigo presencial, relató con impotencia la situación: «Este hombre salió directamente a atacarnos. El chofer del Uber, al ver el peligro, simplemente se bajó para reclamarle su actitud y protegernos. Nunca hubo una agresión de su parte, solo el reclamo lógico ante alguien que te amenaza con un arma blanca».
Un historial de violencia que preocupa a los vecinos
La peligrosidad de «Pera» no es novedad para los vecinos de San Cayetano. Según denunció Sánchez, el año pasado este mismo sujeto atacó a su abuela, una mujer adulta mayor, arrojándole un portón encima. Aquella agresión le provocó fracturas de gravedad y una incapacidad de la cual aún no se recupera. Pese a las denuncias previas, el hombre continúa en libertad y hostigando al barrio. También manifestó que se llama reiteradas veces a la policía y la misma no acude al llamado.
Polémica actuación policial
La indignación de la familia radica en lo que ocurrió tras la llegada de la policía. Según el testimonio de Yohana, los efectivos le solicitaron al chofer de Uber que los acompañara a la comisaría para «prestar declaración» sobre lo sucedido. Sin embargo, al llegar a la dependencia, la situación dio un giro inesperado: el trabajador quedó aprehendido bajo el cargo de agresor.
«Lo llevaron engañado para declarar y ahora no lo quieren soltar. Es una injusticia total; él nos salvó de que este hombre nos hiciera algo con el hacha y ahora lo tratan como si fuera el delincuente», afirmaron desde el entorno de la víctima.
