Autoridades sanitarias, familiares, colegas y pacientes descubrieron una placa en honor al profesional, destacando su compromiso con la rehabilitación y la atención humana.
En el Hospital Avellaneda se realizó un acto en homenaje al licenciado Carlos Tula, en el marco del Día del Kinesiólogo. El evento contó con la presencia del ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, la subsecretaria Cristina Majul, la doctora Hortencia Juárez, autoridades del hospital, familiares del homenajeado, colegas y pacientes.
Durante la ceremonia, que incluyó una bendición a cargo del capellán Ricardo Acevedo, se descubrió una placa en honor a Tula. El ministro Medina Ruiz destacó su labor ejemplar, especialmente en la rehabilitación de personas amputadas, a quienes asistía tanto física como emocionalmente, acompañándolos incluso en actividades deportivas. «La diferencia la marca no solo ser un buen profesional, sino ser una buena persona y empatizar con quien necesita de nosotros», expresó el ministro.
Amarilis Ortiz Mostajo, esposa de Tula, recordó la dedicación absoluta de su marido a su vocación, su trabajo pionero en kinesiología pediátrica y su compromiso con pacientes neurológicos y amputados. Sus hijos, Vanesa y Carlos Tula, también estuvieron presentes.
Pacientes como José Mario Delgado, José Arnaldo Montero y Luis Lorenzo Soria brindaron testimonios sobre el impacto de su labor, destacando cómo les ayudó a recuperar la movilidad, la confianza y las ganas de vivir.
El acto sirvió para poner en valor la trayectoria de un profesional que dejó una huella significativa en el sistema de salud público de Tucumán.
