La senadora nacional Patricia Bullrich y el presidente Javier Milei conversaron el lunes por la tarde luego de que el Gobierno retirara el pliego de una candidata a jueza. Bullrich expresó su desacuerdo y planteó la posibilidad de renunciar a la jefatura del bloque en el Senado.
La relación entre la senadora Patricia Bullrich y el presidente Javier Milei atraviesa uno de sus momentos más delicados. Según trascendió, ambos mantuvieron una breve conversación el lunes por la tarde, poco antes de que Bullrich hiciera público su rechazo a la decisión del Gobierno de retirar el pliego de una candidata a jueza.
Durante el intercambio, Bullrich le transmitió a Milei su malestar por la medida y planteó objeciones vinculadas al perfil de la postulante, a quien considera apta para ocupar el cargo. La legisladora también dejó abierta la posibilidad de renunciar a la jefatura del bloque en el Senado al considerar que no podía acompañar una decisión con la que no estaba de acuerdo.
“Hice lo que hace cualquier persona de bien”, afirmó Bullrich al referirse al planteo que le realizó al mandatario durante una actividad en Mendoza. Sin embargo, desde el entorno de la senadora sostienen que Milei no tomó en cuenta el planteo y continuó hablando de otros temas, sin profundizar en el conflicto.
Las diferencias entre ambos no son nuevas. Bullrich mantiene cuestionamientos sobre distintas actitudes del Presidente y sobre algunas decisiones políticas recientes, mientras que el diálogo entre ambos se habría reducido considerablemente en los últimos meses. A pesar de la creciente distancia, ninguna de las partes parece dispuesta por ahora a provocar una ruptura definitiva. En ambos sectores reconocen que el vínculo atraviesa un fuerte desgaste, aunque buscan evitar quedar como responsables de una fractura total.
Cerca del Gobierno consideran que la senadora conserva una importante influencia entre los votantes que acompañaron a La Libertad Avanza en 2023, aunque admiten que la relación con los Milei atraviesa un momento de máxima fragilidad. Por ahora, los gestos de cordialidad se mantienen.
