El vicepresidente de AETAT, Jorge Berretta, informó que enviaron cartas documento a la Intendencia y al Concejo Deliberante por la falta de tratamiento del aumento tarifario y confirmaron la propuesta de fraccionar salarios y aguinaldos.
El vicepresidente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT), Jorge Berretta, se refirió en FM La Tucumana 95.9 a la situación del servicio público en la capital. La entidad envió cartas documento a la intendenta Rossana Chahla, al Concejo Deliberante y al secretario de Movilidad Urbana, Carlos Arnedo.
“Fue una decisión por amplia mayoría del sector urbano en pos de aclarar y en pos de que no se mienta, para ilustrar la imperiosa necesidad de una solución”, declaró Berretta. Señaló que la motivación de la medida es la “falta de tratamiento de un tema indispensable como es la actualización tarifaria”. Detalló que el sector enfrentó un aumento del 60% en el combustible desde febrero y un incremento salarial del 18% en abril.
Berretta indicó que el estudio de costos presentado al Concejo Deliberante el 24 de abril fue elaborado con la participación de la cátedra de costos de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT. “En un sistema ideal, el costo daría 2.397 pesos con IVA incluido”, afirmó, tras descontar subsidios y compensaciones actuales.
El empresario sostuvo que no buscaban inicialmente un aumento del boleto, sino “un paliativo con mayor compensación por parte del municipio, pero no tienen plata. Quedamos de acuerdo en que el aumento era lo único que se podía actualizar”. Calificó de “obstructivas” y de “mala fe” declaraciones del secretario Arnedo, señalando que contradicen lo conversado en reuniones previas.
Ante la situación financiera, AETAT elevó un pedido al gremio UTA para fragmentar los pagos salariales. “Le hemos comunicado al gremio el pedido de desdoblar el sueldo en tres pagos —el 5, el 12 y el 19— y desdoblar también el pago del aguinaldo”, confirmó Berretta, aunque aclaró que no hay acuerdo cerrado. La medida busca “garantizar el servicio y las más de 3.000 fuentes de trabajo”, en un contexto donde “los ingresos diarios que recibimos por la venta de pasajes no alcanzan para pagar el gasoil”.
Berretta advirtió: “Esto no es ni especulativo ni extorsivo, está a la vista de todos. No damos más”. Concluyó que, con 1,7 pasajeros por kilómetro frente a los 2,6 de ciudades como Rosario, “el problema mayor va a ser cuando no haya transporte en la capital”.
