El ministro de Salud de Tucumán, Luis Medina Ruiz, brindó detalles sobre la situación sanitaria provincial, destacando el avance de la vacunación contra gripe y Covid, el descenso de bronquiolitis y la habilitación de nuevas terapias pediátricas.
El ministro de Salud de Tucumán, Luis Medina Ruiz, fue entrevistado por el programa televisivo Los Primeros de Canal 10, donde se refirió a la situación epidemiológica provincial y las medidas sanitarias vigentes.
En primer lugar, destacó que «la vacunación contra gripe y Covid avanza bien, con prioridad para mayores de 65, niños de 6 a 24 meses y personas con factores de riesgo». También señaló que hay un descenso de casos de bronquiolitis y control de chikungunya.
Respecto al uso de barbijo, indicó que «sigue siendo recomendado y obligatorio en servicios de salud cerrados, pero no en transporte público ni escuelas, salvo casos de riesgo».
Medina Ruiz confirmó que «la nueva variante de gripe es más contagiosa pero no más grave» y anunció la habilitación de nuevas terapias pediátricas en hospitales para descomprimir el sistema, como en el Eva Perón de Lastenia y el de Lomas de Tafí.
En cuanto al Hospital del Este, explicó que «recurrimos a recurso humano muy valioso del hospital de Niños, con dos terapistas infantiles, una médica y una jefa de guardia, que está reforzando, y personal de adentro». Agregó que la jefa es la anterior responsable de neonatología del hospital Eva Perón.
También informó que en el hospital de Lomas de Tafí se generó una internación pediátrica intermedia y una terapia intermedia, que ya contaba con internación de baja complejidad.
El ministro destacó la jornada de vacunación del sábado en el 107: «La verdad que tranquiliza y emociona cómo va la gente de distintos lugares. Se vacunaron más de 200 personas».
Además, señaló que «el cambio climático prolonga la circulación de virus y mosquitos. En escuelas, se recomienda ventilación y que los niños enfermos no asistan. Los casos de COVID son pocos y leves».
Finalmente, sostuvo que «el dengue en Tucumán llegaba cada cuatro años, pero ahora estamos viendo larvas en el agua incluso por debajo de 14 o 15 grados. El cambio climático ha prolongado la posibilidad de epidemia en la región y ha hecho al mosquito más resistente al frío».
