El operativo de seguridad se implementó en establecimientos públicos y privados de toda la provincia, en respuesta a pintadas y amenazas de tiroteo que se viralizaron en redes sociales.
El jefe de la Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, confirmó el despliegue de aproximadamente 2.500 efectivos para reforzar la seguridad en establecimientos educativos de gestión pública y privada. La medida responde a amenazas de tiroteo que se registraron en la provincia, un fenómeno que también se replicó en otras jurisdicciones del país vinculado a un supuesto reto viral en redes sociales.
«Estamos reforzando los controles en los establecimientos educativos. Queremos llevarle tranquilidad al alumnado y que se terminen las amenazas», declaró Girvau en diálogo con La Gaceta Play. El titular de la fuerza sostuvo que el operativo involucra a las cinco unidades regionales de Tucumán, con personal de infantería, el Grupo Cero y la motorizada.
Girvau remarcó la seriedad de los hechos y advirtió sobre las consecuencias legales: «Que sepan que están cometiendo un delito y que es algo serio. Hay que ser contundentes a la hora de actuar». Asimismo, indicó que, de ser necesario, los efectivos recorrerán las escuelas y colegios para garantizar la seguridad.
El jefe policial expresó su pesar por tener que destinar recursos a este tipo de situaciones. «Esto es innecesario porque podríamos estar presentes en otros lugares, pero estos estudiantes están cometiendo un delito y hay que caerles con todo el peso de la ley. Los padres tienen que hacerse responsables. El alumno tiene que ir a estudiar y el que haga amenazas terminará detenido», señaló.
