El Instituto de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA) reveló que la tasa de desempleo en la capital argentina registró un aumento significativo en el cuarto trimestre de 2025. El indicador pasó del 6,3% al 7,3% en comparación con el trimestre previo, lo que se traduce en un incremento de un punto porcentual. En términos interanuales, también se observa una suba, ya que a finales de 2024 la desocupación se ubicaba en el 6,7%.
Un mercado laboral con múltiples desafíos
La población económicamente activa (PEA) en CABA se estima en 1.727.000 personas, de las cuales 1.601.000 se encuentran ocupadas. Dentro de este grupo, el 72% corresponde a trabajadores asalariados. Sin embargo, los datos revelan una preocupante brecha en la formalidad: solo el 70,3% de los asalariados cuenta con cobertura jubilatoria, lo que significa que casi tres de cada diez no reciben aportes por parte de sus empleadores.
Subocupación e informalidad: dos caras de la precariedad
La tasa de subocupación, que mide a quienes trabajan menos de 35 horas semanales de manera involuntaria y desean hacerlo más, alcanza al 9,3% de la PEA. Este fenómeno impacta de manera desigual según el género: afecta al 11,4% de las mujeres, frente a un 7,3% de los varones.
Por otro lado, el trabajo por cuenta propia continúa su expansión, representando ya al 22,1% de la población ocupada. No obstante, este segmento presenta altos niveles de informalidad estructural. Según el informe, el 34,5% de los trabajadores independientes no está registrado para ejercer su actividad, y un 6,4% adicional, aunque inscrito, no cumple con la regularidad en los pagos de sus obligaciones. En total, dos de cada cinco cuentapropistas operan fuera de las regulaciones, registrando un aumento interanual del 9,4% en la cantidad de personas en esta situación.
Un panorama económico dispar
El contexto macroeconómico que enmarca estos datos es heterogéneo. El propio informe del IDECBA señala que, al realizar una comparación con el año 2023, ocho sectores de actividad económica registran crecimiento, mientras que otros ocho muestran caídas. Esta disparidad sectorial contribuye a la complejidad del escenario laboral en la capital.
Los datos trimestrales confirman una tendencia de deterioro en las condiciones del mercado de trabajo porteño, con un aumento simultáneo del desempleo abierto, la subocupación y la informalidad en segmentos clave como el trabajo independiente.
