Con 61 votos afirmativos, el Senado aprobó la división de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán y la creación de un nuevo cargo de juez para agilizar los procesos judiciales en la región.
En una sesión del Senado de la Nación realizada este jueves, se otorgó media sanción al proyecto de reorganización de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán. La iniciativa recibió 61 votos afirmativos y ninguna abstención.
El proyecto establece la división del tribunal en dos salas paralelas y la creación de un nuevo cargo de juez de Cámara, lo que elevará la integración total del cuerpo a seis miembros. La estructura original del tribunal data de 1937 y, pese a una ampliación en 1990, actualmente funciona como un órgano único multifuero.
La senadora nacional Sandra Mendoza, impulsora del proyecto, afirmó: “Esta iniciativa es para la división de salas, que es muy importante para nuestra provincia y para las provincias vecinas”. Mendoza explicó que la actual exigencia de lograr tres voluntades coincidentes para dictar sentencia genera demoras. Bajo el nuevo esquema, cada sala estará integrada por dos jueces y contará con un presidente común que intervendrá en caso de discrepancias.
La senadora Beatriz Ávila sostuvo que en estas salas se tratarán temas como narcotráfico, trata de personas, corrupción pública y ciberdelito. Ávila declaró que el fin es “mejorar la calidad de vida de los ciudadanos” y lograr que “los procesos mejoren la agilidad y el tiempo de respuesta de la justicia”.
En cuanto al financiamiento, Mendoza aseguró que “este proyecto no genera gasto ni ninguna erogación para las arcas públicas”, ya que se planea funcionar con los recursos humanos y materiales edilicios existentes. Lo aprobado establece que el nuevo gasto se imputará al presupuesto general del Poder Judicial y que el magistrado designado asumirá una vez que se acredite el crédito presupuestario correspondiente.
Mendoza señaló que el avance legislativo es resultado de un diálogo institucional que incluyó al gobernador Osvaldo Jaldo, legisladores y magistrados de la región. Tras la sanción definitiva, la Cámara Federal de Tucumán tendrá un plazo de 90 días para dictar su propio reglamento de funcionamiento y organizar el sistema de subrogancias.
