La Fiscalía de Homicidios imputó a cinco profesionales del Centro de Salud por la muerte de un paciente ocurrida en febrero de 2023.
El 7 de febrero de 2023, Francisco Molina, de 63 años, padre de tres hijos y a la espera de su primer nieto, ingresó al Hospital Avellaneda con fuertes dolores abdominales. Allí se le diagnosticó una hernia supraumbilical y se indicó una cirugía. Cuatro días después, su estado empeoró y fue derivado de urgencia al Centro de Salud, donde, según la acusación, no se le realizó la intervención quirúrgica indicada.
De acuerdo con la denuncia, la médica Agustina Suárez realizó una maniobra de reducción manual, mientras que el jefe de guardia, Adrián Orlando Rojas, indicó tratamiento sintomático con analgésicos y antiinflamatorios. Horas más tarde, una tercera profesional registró una mejoría parcial y le dio el alta. Molina regresó a su domicilio, pero al cesar el efecto de los calmantes volvió a sentirse mal. Fue reingresado al Hospital Avellaneda, donde sufrió dos paros cardiorrespiratorios y falleció.
La familia presentó una denuncia por mala praxis, representada por el abogado Juan Pablo Bello. La Fiscalía de Homicidios, a cargo de Pedro Gallo, investigó el caso. Durante la pesquisa, se solicitó al Centro de Salud el formulario de derivación que indicaba la urgencia quirúrgica, pero el nosocomio respondió que no contaba con ese documento. Esto derivó en una causa por presunto encubrimiento contra personal del centro.
Ambas causas se unificaron y el lunes, a pedido del fiscal, fueron imputados por homicidio culposo por mala praxis los médicos Adrián Orlando Rojas, Agustina de Lourdes Suárez, Julieta Mena, Martín Isaías Brito y Jorge Gustavo Salomón. El delito puede ser penado con hasta cinco años de prisión.
La familia Molina rechazó cualquier tipo de arreglo económico y sostuvo que el objetivo de la demanda es evitar que situaciones similares se repitan.
