El primer servicio público de trasplante de células progenitoras hematopoyéticas de la región sigue en expansión: en 2025 realizaron 13 procedimientos y en el primer cuatrimestre de 2026 ya suman 10. La unidad busca duplicar su producción anual.
Durante 2025 realizaron 13 procedimientos y en lo que va del primer cuatrimestre de 2026 ya llevan 10. La primera unidad pública de trasplante de células progenitoras hematopoyéticas de la región continúa creciendo, optimizando procesos y ampliando el acceso a tratamientos de alta complejidad.
Flavia Figueroa, médica hematóloga y jefa del Departamento de Hematoncología y de la Unidad de Trasplante de Células Progenitoras Hematopoyéticas del Hospital Néstor Kirchner, destacó los avances sostenidos de este servicio, que se consolida como un referente en el sistema público de salud. “Comenzamos con esta Unidad de Trasplante de CPH en 2023, siendo la primera de carácter público en la región. Con el paso del tiempo fuimos incrementando el número de trasplantes: en 2025 realizamos 13 procedimientos y en lo que va del primer cuatrimestre de 2026 ya llevamos 10”, explicó la especialista. En este sentido, proyectó que durante el año en curso se podría duplicar la cifra alcanzada el año pasado.
La profesional señaló que este crecimiento es posible gracias a la optimización de los procesos internos y a una mejor articulación con los médicos derivantes, lo que permite acortar los tiempos entre la indicación y la realización del trasplante. Actualmente, la unidad cuenta con cinco habitaciones, de las cuales cuatro permanecen ocupadas de manera constante.
En el hospital se realizan trasplantes autólogos de células progenitoras hematopoyéticas, conocidos comúnmente como trasplantes de médula ósea. Este tipo de procedimiento se utiliza principalmente en pacientes con enfermedades oncohematológicas y también en algunos casos de tumores sólidos, como el cáncer de testículo.
Figueroa remarcó que el funcionamiento de la unidad depende de un equipo multidisciplinario altamente capacitado, integrado por hematólogos, hemoterapistas, clínicos, infectólogos, personal de enfermería especializado, kinesiólogos y otros profesionales de la salud. “Sostener una unidad de estas características requiere no solo infraestructura y equipamiento adecuados, sino también capacitación continua del recurso humano”, indicó.
Además, destacó que durante este año la unidad atravesó con éxito el proceso de rehabilitación ante los organismos regulatorios, cumpliendo con estrictos estándares de calidad exigidos a nivel nacional. Otro aspecto clave del proceso es la evaluación pretrasplante, una instancia fundamental para determinar si el paciente está en condiciones de afrontar el procedimiento. Esta evaluación incluye estudios y consultas con distintas especialidades como cardiología, neumonología, odontología y cirugía, entre otras. “Esto demuestra que no se trata solo del trabajo de la unidad de trasplante, sino de todo el hospital, que se articula para garantizar que los pacientes accedan al tratamiento en tiempo y forma”, concluyó la especialista.
