La fórmula integrada por Sergio Pagani y Mercedes Leal formalizó su candidatura para conducir la Universidad Nacional de Tucumán en el período 2026-2030, con el apoyo de decanos de 11 facultades.
La fórmula integrada por Sergio Pagani y Mercedes Leal formalizó su candidatura para conducir la Universidad Nacional de Tucumán en el período 2026-2030, en una jornada que dejó una clara señal de respaldo político dentro de la institución. La presentación ante la Junta Electoral estuvo acompañada por decanos de 11 de las 13 facultades, en una imagen que el oficialismo buscó mostrar como síntoma de fortaleza interna frente a los cuestionamientos de la oposición sobre la postulación de Pagani.
El acompañamiento incluyó a autoridades de distintas unidades académicas, consolidando una estructura de apoyo que hoy tiene peso en el Consejo Superior y en los espacios de decisión universitaria. Tras la inscripción, Pagani se refirió a las objeciones sobre su candidatura, en particular aquellas que advierten una posible vulneración al límite de mandatos. En ese sentido, defendió la legalidad de su postulación en el marco del nuevo estatuto universitario. “Sostenemos que estamos habilitados para presentarnos. No venimos a forzar ninguna norma ni a utilizar mecanismos por fuera de la ley”, afirmó, y remarcó que su candidatura se inscribe en un proceso de renovación institucional que considera necesario para la universidad.
El rector vinculó además su decisión con la reforma estatutaria aprobada en 2024, que introdujo cambios en el sistema electoral interno, entre ellos la implementación de la boleta única y la adopción del voto nominal y público en la Asamblea Universitaria. Por su parte, Mercedes Leal destacó los principales ejes de la gestión actual y planteó la continuidad del proyecto como una apuesta a sostener el funcionamiento de la universidad en un contexto económico complejo. Según señaló, durante estos años se logró ampliar la oferta académica en el interior de la provincia y mantener obras en ejecución con financiamiento propio, pese a las dificultades presupuestarias. También remarcó la postura crítica frente al escenario nacional, con énfasis en la situación del financiamiento universitario y el impacto en los salarios docentes.
El sistema de elección en la UNT es indirecto y se desarrolla en distintas etapas. La inscripción de las fórmulas marca el inicio formal del proceso. En primer lugar, se renovarán los representantes en los consejos directivos de cada facultad —estudiantes, docentes, egresados y no docentes—. Luego, esos cuerpos elegirán a los decanos. Finalmente, los consejeros de todas las unidades académicas, junto a representantes de las escuelas preuniversitarias, conformarán la Asamblea Universitaria, que será la encargada de elegir al rector y vicerrector. La votación está prevista para el 20 de mayo en el Centro Cultural Virla, bajo el nuevo esquema de voto nominal.
Con el respaldo de la mayoría de los decanos en la presentación, el oficialismo intenta llegar fortalecido a la instancia decisiva. La imagen de unidad busca enviar una señal clara antes de que la Asamblea defina el rumbo de la universidad para los próximos cuatro años. En un escenario atravesado por tensiones internas y debates sobre la legalidad de la candidatura, la definición final quedará en manos de los asambleístas, que deberán resolver no solo la conducción institucional, sino también el equilibrio de poder dentro de la UNT.
