El Ministerio de Salud Pública de Tucumán, a cargo del doctor Luis Medina Ruiz, continúa con acciones de concientización sobre patologías auditivas. El doctor Adriano Valdivieso, jefe del servicio de Otorrinolaringología del Hospital Néstor Kirchner, alertó que la pérdida auditiva afecta a casi el 10% de la población mundial y puede ser irreversible.
El Ministerio de Salud Pública de Tucumán, encabezado por el doctor Luis Medina Ruiz, trabaja de manera permanente en la concientización y prevención de distintas patologías auditivas. En ese marco, el doctor Adriano Valdivieso, jefe del servicio de Otorrinolaringología del Hospital Néstor Kirchner, informó que la hipoacusia o pérdida auditiva es un problema que afecta a casi el 10% de la población a nivel mundial y genera limitaciones en el desarrollo de niños, jóvenes y adultos.
“Se ve permanentemente que el uso voluntario o recreativo de dispositivos como MP3 o teléfonos celulares con auriculares, cuando se excede determinado volumen, produce daño en la audición y una sensibilización que hace más vulnerable a daños futuros”, indicó el especialista.
En esa línea, explicó que existe un límite de volumen seguro. “A nivel laboral sabemos que es de 80 decibelios. Más allá de esto comienza el daño. Pero no es lineal: 80 decibelios durante 8 horas diarias, 40 horas a la semana, es el límite de seguridad. Si aumenta la intensidad, disminuye el tiempo de seguridad”, detalló.
El profesional también alertó sobre los hábitos de los más jóvenes: “Muchas veces los chicos y adolescentes escuchan con auriculares a 110 decibelios. Es muchísimo y en muy poco tiempo va a producir un daño que puede ser irreversible. Se calcula que cerca del 25% de la población mundial de adolescentes y adultos jóvenes están expuestos a esto, y cerca del 50% asiste a locales bailables o recreativos que superan ampliamente los límites permitidos”.
“Es muy importante tomar conciencia. Hoy los auriculares son de inserción, el sonido va directamente al oído, y la persona de afuera ni siquiera puede saber a qué volumen está. Los celulares tienen un límite de seguridad y dan un aviso, pero generalmente se ignora. El mensaje es para la sociedad y sobre todo para los padres con hijos adolescentes: deben hablar de la relevancia del tema, poniendo énfasis en que el daño es irreparable. Una vez que se produce el traumatismo acústico, en la mayoría de los casos no se puede reparar, queda para toda la vida”, concluyó Valdivieso.
