En el marco del acuerdo entre Cabrales S.A. y el Gobierno de Tucumán, el presidente de la firma destacó el carácter pionero de la provincia en la producción de café y su decisión de impulsarlo como política de Estado.
En el marco del acuerdo entre Cabrales S.A. y el Gobierno de Tucumán, Martín Cabrales subrayó el carácter pionero de la provincia en la producción de café y su decisión de impulsarlo como política de Estado. “En la Argentina el café no se ha comercializado en forma masiva. Los tucumanos van a ser los primeros”, afirmó el presidente de Cabrales S.A., al referirse al convenio firmado entre la empresa y el Gobierno de Tucumán para el desarrollo de la cadena cafetera en la provincia.
Las declaraciones se dieron en Casa de Gobierno, donde el gobernador Osvaldo Jaldo encabezó la firma del acuerdo en el marco de una política de diversificación productiva impulsada por el Instituto de Desarrollo Productivo provincial (IDEP). “Esto es iniciativa del gobernador Osvaldo Jaldo, que es un visionario, y del vicepresidente del IDEP, Juan Casañas, quien fue el que dio el puntapié inicial. Felicito a todos los tucumanos porque esto es una iniciativa inédita en la Argentina”, señaló Cabrales.
El empresario remarcó que la provincia podría marcar un punto de inflexión en la producción nacional: “Tucumán es la primera provincia que está produciendo café y que ha tomado el rumbo de hacerlo como política de Estado. En otras provincias puede haber cafetales chicos, pero no con este nivel de profesionalización”. En ese sentido, proyectó: “Hay que esperar, pero es alentador. Ya hicimos pruebas de la bebida y da muy bien. El café tucumano va a ser muy rico, va a ser como el Malbec argentino. Vamos a tener una denominación de origen para Tucumán”.
Desde el punto de vista empresarial, Cabrales destacó el rol que tendrá la firma en esta etapa inicial: “Como empresa me siento muy honrado, contento y entusiasmado. Estamos en el inicio de todo esto con este convenio, para dar colaboración, apoyo y asesoramiento a los caficultores y agricultores, y también en marketing, comercialización y certificación de productos”. El plan incluye además la expansión comercial del producto: “Espero que pronto haya cafeterías con café de especialidad tucumano y, en un futuro, una línea en góndolas, supermercados y restaurantes. Es el trabajo que hacemos en Cabrales desde hace más de 85 años”.
En cuanto a los plazos, explicó que el crecimiento será gradual: “De acá a fin de año o en el corto plazo puede haber cafeterías de especialidad. En principio vamos a tener un café de especialidad, no uno masivo”. Sobre la calidad del cultivo, fue optimista: “La calidad que hoy tiene el café en Tucumán, aunque incipiente, da para un café de calidad. Puede ser arábigo, también robusta, pero seguramente serán blends de mucha calidad, muy satisfactorios al paladar y al olfato”.
Cabrales también subrayó el impacto económico del proyecto: “Los beneficios para Tucumán son la entrada de divisas y, sobre todo, la generación de mano de obra. El café tiene una cadena de producción muy grande, desde la siembra hasta la cosecha y la industria. Es una actividad que genera muchísimo trabajo”. En comparación con otras bebidas, destacó: “El café necesita intervención humana hasta llegar a la mesa. Esa cadena de producción y trabajo es muy grande, y eso es lo principal hoy en la coyuntura que estamos viviendo”.
Por último, analizó el contexto global del consumo: “El café es la bebida más consumida en el mundo después del agua. La tendencia es creciente y hoy tiene otra valoración gracias a su difusión en redes y medios”. El empresario recordó además la experiencia de la compañía en formación profesional: “Cabrales es una empresa de cafés finos. Tenemos la Mumac Academy Lab, una academia que trajimos de Italia donde formamos baristas y maestros cafeteros, y ya han probado el café tucumano con resultados muy satisfactorios”.
