En un partido amistoso que sirvió como preparación para la próxima Copa América, la selección argentina consiguió una victoria ajustada por 2-1 ante la débil Mauritania. El encuentro, disputado en Santiago del Estero, dejó una sensación agridulce por el bajo nivel mostrado en varios tramos y una asistencia de público muy por debajo de lo habitual para la campeona del mundo.
Un partido con más sombras que luces
Desde el inicio, el equipo dirigido por Lionel Scaloni mostró dificultades para imponer su ritmo habitual contra un rival que se planteó de manera muy defensiva. La posesión del balón fue claramente argentina, pero la falta de claridad en la última parte de la cancha y algunos errores en la salida generaron incomodidad. La primera parte terminó sin goles y con un ambiente extrañamente silencioso en las tribunas.
Cambios, debut y la aparición de Messi
El segundo tiempo trajo novedades con los ingresos de Rodrigo De Paul, Franco Mastantuono y, posteriormente, Lionel Messi. La dinámica mejoró levemente, aunque persistieron los desaciertos. Un error defensivo de Marcos Senesi puso en alerta al equipo, pero Emiliano ‘Dibu’ Martínez resolvió con seguridad. Poco después, Mauritania encontró su gol de honor, evidenciando las falencias defensivas del local.
El momento más emotivo para el futuro se vivió con los debuts de Agustín Giay y Gabriel Rojas, quienes ingresaron en el tramo final. Messi, por su parte, tuvo intervenciones aisladas de calidad, pero el contexto del partido no le exigió demasiado. El resultado final, 2-1, reflejó un rendimiento muy por debajo del potencial del combinado nacional.
El contexto fuera de la cancha
Más allá del juego, el partido estuvo marcado por una concurrencia escasa, atribuible a los altos precios de las localidades. Además, en el momento previo al inicio, el presidente de la AFA, Claudio ‘Chiqui’ Tapia, fue recibido con silbidos por una parte del público al salir al campo junto a Juan Román Riquelme. El equipo, pese a la victoria, dejó la sensación de tener una deuda pendiente con su propio nivel y con su gente.
