El vicepresidente de la Federación de Almaceneros, Fernando Savore, advirtió sobre la caída del consumo en los hogares argentinos y el crecimiento de la llamada ‘compra hormiga’, donde los clientes adquieren solo lo indispensable para una comida.
El vicepresidente de la Federación de Almaceneros, Fernando Savore, afirmó que “el 20 es fin de mes” para describir cómo se agota el dinero en los hogares argentinos. Según explicó, los comerciantes intentan conseguir mejores precios para ofrecer promociones competitivas, pero remarcó que la principal dificultad es la falta de poder adquisitivo. “Cuando no hay plata, no hay plata”, sostuvo.
Savore señaló que la preocupación es generalizada entre almaceneros de todo el país. A través de grupos de WhatsApp donde participan comerciantes de distintas provincias, la conclusión es unánime: las ventas están “demasiado pausadas”.
El dirigente detalló que algunos rubros fueron especialmente afectados por los aumentos acumulativos de precios, como el sector lácteo. Explicó que los incrementos mensuales consecutivos generaron una suba cercana al 13% en lo que va del año, mientras los salarios quedaron rezagados. “La leche fluida todavía se sigue vendiendo, pero después toda la familia del postrecito, el yogur con cereales, eso ya prácticamente no se vende”, señaló. Además, destacó que continúa creciendo el reemplazo de primeras marcas por alternativas más económicas.
Otro fenómeno que preocupa al sector es la llamada “compra hormiga”. Savore describió que muchos clientes ingresan al comercio y compran únicamente lo indispensable para una comida. “Tal vez viene ese cliente y te compró el paquete de fideos, el quesito rallado, el puré de tomate; pagó y se fue”, relató.
Frente a este escenario, los almaceneros comenzaron a modificar estrategias comerciales para ajustarse al bolsillo de los consumidores. Savore explicó que muchos comerciantes racionalizan mercadería y fraccionan productos para ofrecer formatos más pequeños y accesibles. “Uno busca siempre interpretar al cliente hasta dónde puede gastar”, sostuvo. Como ejemplo, mencionó que compra legumbres a granel y las vende en paquetes de 400 gramos para reducir el precio final.
Finalmente, el vicepresidente de la Federación de Almaceneros advirtió que la principal dificultad sigue siendo el deterioro salarial frente al avance de los gastos fijos. “La mitad del sueldo se va en obligaciones”, afirmó, al enumerar servicios, transporte y alquileres. Savore concluyó que cada vez más familias resignan consumos y se vuelcan a productos económicos como las pastas secas. “Con un paquete de fideos de medio kilo que cuesta 1.000 pesos, comen dos o tres personas”, expresó.
