José Candela, conocido como el Negro Candela, es un vendedor ambulante que desde hace 40 años comercializa artículos de la selección argentina en las inmediaciones de la Casa Histórica de Tucumán. Con la proximidad del Mundial 2026, compartió su experiencia y expectativas.
José Candela, vendedor ambulante conocido como el Negro Candela, monta su puesto en las cercanías de la Casa Histórica de Tucumán. Según relató, puede armar un puesto de artículos de fútbol en dos minutos. Entre sus productos ofrece bombos, banderas, camisetas, pines, vinchas, cornetas, escarapelas y guantes. También exhibe una réplica de la Copa del Mundo.
Candela afirmó que los precios de sus productos varían: “Cuesta 10 mil pesos la camiseta sublimada, la réplica original con todos los detalles a 25 mil pesos, la versión con perlas y brillantes a 20 mil, para chicos 15 mil, la bandera de La Scaloneta a 15 mil. Todo industria nacional”.
En relación con las ventas del Mundial 2022, Candela declaró: “El Mundial pasado vendí todo. Fue una locura lo que se vivió. Ahora no sé si venderá tanto como la vez pasada porque se abrieron las exportaciones y eso perjudica al vendedor”. Agregó que lleva 40 años en el oficio y que busca alternativas para sostener su actividad.
El vendedor también recordó experiencias de mundiales anteriores: en Brasil 2014 se quedó con banderas sin vender tras la derrota en la final. Sobre su trayectoria, señaló: “Tuve una crianza pesada. En la época de los militares era jodido. Tuve que buscar mi horizonte y vendía rosquetes. Luego empecé a vender pochoclos con una maquinita, después golosinas. En el Mundial del 90 ya empecé a vender”.
Candela indicó que durante todo el año comercializa escarapelas, banderas argentinas, pines de Malvinas, mapas del país y productos regionales tucumanos como humitas, empanadas y sánguches de milanesa. También asiste a partidos de los clubes locales: “En Atlético se vendía mucho en la época del Pulga, pero en general en la cancha de San Martín se vende más”.
Finalmente, Candela mostró un video editado por él mismo con imágenes de la Copa del Mundo y de tucumanos celebrando. Sobre la réplica de la Copa, comentó: “La Copa se vende un montón. Tengo un amigo que me vende las de yeso pintadas en dorado. No la traje porque no la puedo trajinar mucho. A esa la guardo para lo que viene, para este Mundial ahora que nos volvimos a ilusionar”.
