La Red Nacional de Jueces, Fiscales y Defensores (REJUFIDE) fue recibida formalmente por el máximo tribunal provincial, marcando un nuevo capítulo en la representación judicial de Tucumán.
En un movimiento que marca un punto de quiebre en el sistema judicial de Tucumán, la Red Nacional de Jueces, Fiscales y Defensores (REJUFIDE) fue recibida formalmente por las máximas autoridades de la Corte Suprema de Justicia provincial. El encuentro, realizado en el salón de presidencia del Palacio de Tribunales, contó con la presencia del titular del máximo tribunal, Daniel Leiva, y los vocales Claudia Sbdar, Daniel Posse y Eleonora Rodríguez Campos. Durante la reunión, los magistrados escucharon los lineamientos estratégicos de esta nueva entidad que acaba de obtener su personería jurídica.
La conducción de la flamante red está encabezada por su presidenta, Valentina Ruiz de los Llanos, acompañada por el vicepresidente Raúl Robin Márquez, la secretaria de Relaciones Institucionales Marcela Tejeda y la secretaria general María Soledad Hernández, que buscan erigirse como una voz colectiva que fomente la ética judicial, la formación continua y un sistema de justicia más cercano a la ciudadanía mediante el intercambio de buenas prácticas, señalaron desde el nuevo sector.
El surgimiento de REJUFIDE no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de una profunda crisis de representación en la Asociación de Magistrados de Tucumán (AMT), conducida por Marcela «Machi» Ruiz. La fractura se gestó durante más de un año y tuvo su pico de tensión en octubre de 2025, a raíz de un escándalo institucional durante las elecciones para el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM). En aquel proceso, se denunció la aparición irregular de una tercera lista oficialista sin registro previo y fuera de término, lo que derivó en renuncias de candidatos y pedidos de suspensión de los comicios por falta de legitimidad.
Como respuesta a estas irregularidades, un sector de la magistratura solicitó a la Dirección de Personas Jurídicas una auditoría exhaustiva sobre la última década de gestión de la AMT, exigiendo balances y actas de asamblea para verificar la transparencia institucional. Las críticas hacia la conducción de Ruiz se centraron en un estilo calificado como personalista, que habría transformado a la asociación en una estructura cerrada y alejada de sus bases. El debilitamiento de la AMT se hizo evidente cuando perdió el control del CAM, un espacio de influencia histórica que ahora es gestionado por la nueva agrupación.
Esta reconfiguración del poder judicial tuvo su hito fundacional en diciembre de 2025 con el nacimiento de REJUFIDE, estableciendo una conducción colegiada que desplazó el protagonismo de la AMT. A este nuevo escenario se sumó en abril de este año la creación de “Magistrados Asociados de Tucumán”, un espacio local dirigido por un triunvirato que integran la camarista Beatriz Bisdorff, el juez César Gabriel Exler y el defensor oficial Mariano Delgado. Este grupo, conformado mayoritariamente por jueces laborales y defensores penales, pone el foco en la independencia judicial y la transparencia académica.
El gesto institucional de Daniel Leiva al recibir a la cúpula de REJUFIDE pone de manifiesto la distancia existente entre la Corte Suprema y la actual conducción de la AMT. Más allá de una disputa gremial, este reordenamiento refleja una transformación profunda en las estructuras de poder del ámbito judicial tucumano, dejando abierta la incógnita sobre el futuro y la sostenibilidad institucional de la histórica asociación de magistrados ante esta nueva y diversa oferta de representación.
