A menos de 24 horas de la sesión prevista para este jueves, los bloques opositores decidieron suspenderla ante el riesgo de no alcanzar el quórum necesario y reprogramarla para la semana próxima, ahora con la incorporación de nuevos temas y el apoyo del peronismo.
La oposición en la Cámara de Diputados decidió suspender la sesión convocada para este jueves, en la que se iba a tratar la interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ante el riesgo de no alcanzar el quórum de 129 legisladores. La nueva convocatoria se realizará la semana que viene, con un temario ampliado que incluye proyectos sobre licencias por paternidad, la restitución del programa Remediar, ampliación de prestaciones del PAMI y pedidos de informe a la ministra Sandra Pettovello por el incumplimiento de la ley de Financiamiento Universitario.
Inicialmente, el llamado a sesión había sido firmado por diputados de Provincias Unidas, el Frente de Izquierda y la Coalición Cívica. El peronismo había expresado su malestar por quedar fuera de las negociaciones, pero confirmó que asistiría al recinto. Tras la suspensión, Unión por la Patria sumó su firma a la nueva convocatoria luego de que el resto de los bloques opositores aceptara ampliar la agenda.
Fuentes opositoras reconocieron que los cálculos informales indicaban que no superarían las 110 presencias, por lo que optaron por postergar la sesión para evitar una derrota pública. “Si nos hubieran faltado 10 diputados, yo hubiera sostenido la sesión para que queden expuestos los que protegen a Adorni. Pero nos faltaban muchos más”, señaló un legislador.
El objetivo de la sesión es emplazar a las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Poderes, Peticiones y Reglamento, controladas por La Libertad Avanza, para que dictaminen los proyectos de interpelación. Sin ese dictamen, la oposición necesitaría una mayoría de dos tercios para tratar los proyectos “sobre tablas”. En cambio, para emplazar una comisión solo se requiere quórum y mayoría simple.
El principal obstáculo sigue siendo la falta de voluntad de los gobernadores para confrontar con la Casa Rosada. Los diputados de Provincias Unidas, que responden a los gobernadores de Córdoba y Santa Fe, fueron los primeros en anunciar que no participarían, argumentando que primero debe actuar la Justicia. Esto generó tensiones internas y la salida de los dos diputados de la Coalición Cívica del bloque.
Los mandatarios de Tucumán, Catamarca y Salta también adelantaron que sus legisladores no se opondrían abiertamente al oficialismo. En tanto, el PRO y la UCR evitan poner en riesgo su vínculo con el Gobierno nacional.
