Luis Miguel Rodríguez regresó a Simoca después de más de dos décadas para disputar un partido oficial con Ñuñorco, en una jornada que combinó nostalgia, ovaciones y un desenlace agónico.
Luis Miguel Rodríguez, histórico delantero tucumano de 41 años, volvió a jugar en la ciudad de Simoca tras más de 20 años. El estadio Félix María Mothe fue el escenario de una tarde muy esperada por los hinchas, donde el “Pulga” defendió los colores de Ñuñorco en el torneo Apertura “Martín Macheta Robles”.
Desde su ingreso al campo, las tribunas colmadas lo recibieron con una ovación que reflejó el cariño que el público del interior tucumano le tiene. Cada toque de pelota y cada movimiento fueron seguidos con atención, en un ambiente cargado de nostalgia.
En lo futbolístico, el encuentro fue muy disputado, con mucha fricción y pocas situaciones claras de gol. Tanto Unión Simoca como Ñuñorco mostraron dificultades para adueñarse del mediocampo, lo que limitó la participación del “Pulga”. Aunque dejó algunos destellos de su jerarquía, no pudo influir de manera determinante en el resultado.
Cuando todo parecía encaminado al empate, en tiempo de descuento Eduardo Rasgido conectó de cabeza y marcó el 1 a 0 para Unión Simoca, desatando el festejo del estadio. Con esta victoria, Unión Simoca alcanzó la cima del Grupo E, igualando a Concepción FC. Ñuñorco, en tanto, sumó su segunda derrota consecutiva y quedó con tres puntos.
Más allá del resultado, la vuelta del “Pulga” a Simoca dejó una imagen potente: la de un ídolo que sigue despertando admiración en cada rincón de Tucumán.
