Un total de 24 familias recibieron las llaves de sus nuevas casas, construidas con mano de obra local y criterios de sustentabilidad ambiental en el marco del Subprograma Habitar Comunidad.
En la localidad de Amaicha del Valle se concretó la entrega de 24 viviendas en el barrio “Pachamama”. La obra fue ejecutada a través del Subprograma Habitar Comunidad, una iniciativa que busca mejorar la calidad de vida mediante la construcción y ampliación de viviendas en territorios con características sociales y geográficas particulares.
El proyecto se llevó adelante de manera conjunta entre el Instituto Provincial de Vivienda y Desarrollo Urbano (IPVyDU), el Ministerio del Interior y la comuna local. Las unidades, que ya cuentan con adjudicatarios definidos mediante sorteo, están ubicadas con acceso desde la Ruta Provincial Nº 307 y disponen de una red vial interna de seis calles.
El diseño urbano planificado respetó las condiciones naturales del entorno, preservando la forestación autóctona, la topografía del terreno y el escurrimiento natural de las aguas pluviales. Las viviendas fueron concebidas bajo criterios de sustentabilidad ambiental y eficiencia energética. Cada unidad cuenta con termotanques solares para la provisión de agua caliente, biodigestores individuales para el tratamiento de efluentes y sistemas que contribuyen a reducir la contaminación del suelo.
En el acto de entrega estuvieron presentes el gobernador Osvaldo Jaldo; el ministro del Interior, Darío Monteros; el ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur; el secretario de Gobierno, Raúl Albarracín; el interventor del IPVyDU, Hugo Cabral; el subinterventor Eloy del Pino; los comisionados comunales de Amaicha, Paul Caillou; de Colalo del Valle, Gustavo Morales; de El Mollar, Ramón Ávila; el intendente Francisco Caliva; la legisladora Sandra Figueroa y el secretario de Grandes Comunas, Marcelo Santillán, entre otras autoridades.
Durante el acto, las autoridades destacaron el carácter innovador del emprendimiento y su impacto en la comunidad. Se resaltó que la construcción utilizó materiales autóctonos como madera, piedra y lajas, y se reflotó la técnica ancestral del adobe en un trabajo conjunto con el Conicet. También se inauguró el alumbrado público en el acceso al barrio.
El gobernador Jaldo vinculó la obra con la estrategia de desarrollo regional para los Valles Calchaquíes, mencionando la importancia de la conectividad y la reciente reparación de la Ruta 307 y el puente de Santa María.
