Especialistas del Ministerio de Salud de Tucumán detallan pautas para la aplicación de productos domisanitarios y la contratación de servicios de fumigación, con el fin de garantizar la seguridad de las familias.
El Ministerio de Salud Pública de la provincia, a cargo del Dr. Luis Medina Ruiz, ofrece a la población una consejería permanente sobre diversos temas de cuidado. En esta oportunidad, el jefe de la sección Lucha contra Vectores de la Dirección General de Salud Ambiental, Saúl Emiliano Figueroa, brindó una serie de recomendaciones para la utilización correcta y segura de insecticidas y servicios de fumigación en domicilios.
Figueroa explicó que los productos de uso doméstico, comúnmente en aerosol, son relativamente efectivos para el control de arañas y mosquitos. Al utilizarlos, es importante dejar el ambiente cerrado por aproximadamente 15 minutos.
«Si se contrata a una empresa de control de plagas, hay que tener en cuenta que utilizan productos de uso profesional. Para aplicaciones en el hogar, estos deben ser de uso domisanitario, con concentraciones mucho más bajas que los agroquímicos», aclaró el profesional. Además, destacó que la empresa debe contar con equipamiento especializado, como los de ultra bajo volumen para mosquitos, que mantienen el producto en el ambiente entre 40 y 60 minutos, periodo durante el cual los residentes no deben ingresar.
Para aplicaciones contra insectos rastreros (arañas, cucarachas, alacranes), se suelen usar mochilas de compresión. En estos casos, también es crucial verificar que el producto sea domisanitario y respetar el tiempo de espera de 40 a 60 minutos antes de volver a entrar. Posteriormente, se debe ventilar el lugar por al menos 30 minutos y lavar bien cualquier utensilio de uso cotidiano que haya quedado expuesto.
«Lo ideal es siempre contratar a una empresa registrada y acreditada en el municipio o localidad», recomendó Figueroa. Agregó que, tras una fumigación, se debe limpiar el piso con un trapo húmedo, sin tirar baldes de agua, para no perder la efectividad del producto.
Consultado sobre el control del mosquito transmisor del dengue y chikungunya, el especialista señaló que se observa cierta resistencia a los insecticidas. «El control químico aumenta la tasa de letalidad, pero su eficacia tiene un límite. Siempre es mucho más eficaz hacer un control focal, eliminando los criaderos, que depender solo de la fumigación», aseguró.
