La misión tripulada de la NASA superó los 70.400 kilómetros en órbita terrestre, marcando un hito, mientras solucionaba una falla en el sistema sanitario de la cápsula Orion.
La misión Artemis II de la NASA continúa su trayecto hacia la Luna sumando logros técnicos. Durante su segunda jornada, la nave alcanzó una distancia superior a los 70.400 kilómetros en órbita terrestre, estableciendo un nuevo récord para una misión tripulada en esta fase del viaje.
El lanzamiento, efectuado el 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, fue observado no solo desde tierra, sino también desde el aire. Numerosos pasajeros de vuelos comerciales grabaron con sus dispositivos móviles el ascenso del cohete, capturando una perspectiva poco común que luego se difundió ampliamente en plataformas digitales.
Tras esta etapa inicial, la tripulación completó una extensa órbita alrededor de la Tierra antes de preparar la maniobra que los dirigirá hacia la Luna. Este progreso es considerado un paso crucial dentro del programa Artemis, que tiene como objetivo retomar la exploración humana del satélite.
En paralelo a estos avances, se registró un incidente técnico a bordo de la cápsula Orion. Una alerta indicó una falla en el sistema sanitario, lo que requirió la intervención de los astronautas para su restablecimiento. La NASA informó que el problema fue solucionado sin complicaciones mayores.
Una vez superado el inconveniente, los cuatro miembros de la tripulación retomaron las actividades planificadas, que incluyen simulaciones y verificaciones esenciales para el desarrollo de la misión. Artemis II se consolida así como una fase fundamental en el camino para llevar humanos nuevamente a la superficie lunar en los próximos años.
