El gendarme Nahuel Gallo, cuya liberación tras 448 días de detención en Venezuela generó amplia repercusión, fue invitado este viernes a presenciar el amistoso de la selección argentina contra Mauritania desde un lugar privilegiado. Acompañado por su esposa y su hijo, ocupó un asiento en el palco de honor de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en el estadio de Boca Juniors.
Un reconocimiento en el entretiempo
Durante el intervalo del partido, el presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, se acercó al gendarme para realizarle un reconocimiento público. En un gesto simbólico, Tapia le entregó una plaqueta con una imagen de su familia y una camiseta de la selección nacional con su apellido estampado en la espalda. El momento fue registrado por las cámaras y compartido en las redes sociales de la entidad.
Horas antes del encuentro, el propio Gallo había expresado su emoción a través de una publicación en redes sociales, donde aparecía con la camiseta albiceleste junto a su hijo y un mate, bajo la frase «Hablame de felicidad».
El contexto de su liberación
La presencia de Gallo en el palco puso nuevamente en foco las gestiones que permitieron su regreso al país. El operativo para su liberación, que involucró a la AFA y a altos funcionarios venezolanos como Delcy y Jorge Rodríguez, había generado una discreta tensión política la semana anterior. Mientras el Gobierno nacional agradeció las gestiones de Italia, Estados Unidos y organizaciones no gubernamentales, la AFA emitió un comunicado destacando su propio rol y agradeciendo específicamente a la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez.
El partido y la previa
En el terreno de juego, la selección argentina, en su preparación para el camino al Mundial 2026, se impuso por 2 a 1 al combinado de Mauritania. Los goles fueron convertidos por Enzo Fernández y Nico Paz, mientras que el descuento llegó en los minutos finales por parte de Lefort.
Este encuentro marcó el regreso de la «Scaloneta» a La Bombonera, escenario que no pisaba desde noviembre de 2024, cuando venció a Perú en las Eliminatorias. El próximo martes, el equipo volverá a jugar en el mismo estadio, esta vez frente a Zambia.
La jornada deportiva quedó así enmarcada por un hecho que trascendió lo estrictamente futbolístico, uniendo en el palco de honor la pasión por la camiseta argentina con el cierre de un capítulo personal complejo para uno de sus invitados.
