En el Londres de mediados de los años 60, una adolescente delgada con un corte de pelo ultracorto y grandes ojos delineados capturó la esencia de una era. Lesley Hornby, rebautizada por la prensa como Twiggy (‘ramita’), emergió no solo como un rostro nuevo, sino como el símbolo de la juventud rebelde y optimista de los ‘Swinging Sixties’. Su ascenso meteórico desde una familia de clase trabajadora hasta la fama global redefinió para siempre el concepto de modelo.
El descubrimiento de un ícono
Con solo 16 años, mientras se preparaba para una sesión de fotos en un salón de belleza londinense, llamó la atención de Justin de Villeneuve. Este, aprendiz del célebre peluquero Vidal Sassoon, vio en ella el prototipo perfecto para un audaz corte pixie. Tras aclararle el cabello y cortarlo al ras, nació la imagen que pronto dominaría las revistas. La editora de moda del Daily Express la coronó como el ‘Rostro de 1966’, lanzando una carrera sin precedentes.
Una marca global y el salto al cine
De Villeneuve se convirtió en su mánager y pareja, fundando Twiggy Enterprises, una empresa pionera en merchandising que comercializaba muñecas y ropa con su efigie. Fue la primera mujer real en inspirar una muñeca Barbie. A los 21 años, buscando nuevos desafíos, incursionó en la actuación. Su debut en ‘The Boy Friend’, de Ken Russell, le valió dos Globos de Oro, demostrando un talento que trasladó a una veintena de películas, incluidos clásicos como ‘The Blues Brothers’. En 1973, su icónica portada del álbum ‘Pin Ups’ junto a David Bowie quedó grabada en la memoria colectiva.
Vida personal y reinvención constante
Tras separarse de De Villeneuve, Twiggy se casó con el actor Michael Witney, con quien tuvo a su única hija, Carly. Tras la muerte de Witney, encontró el amor duradero con el actor Leigh Lawson. Su espíritu inquieto la llevó a explorar la música, la escritura de su autobiografía y el activismo por los derechos de los animales, sin abandonar nunca la moda. Fue imagen de Marks & Spencer por décadas y jurado en ‘America’s Next Top Model’.
El legado que no envejece
En 2019, fue nombrada Dama Comandante de la Orden del Imperio Británico, un reconocimiento a su trayectoria. Hoy, a los 76 años, continúa protagonizando campañas para marcas como Burberry, conduce el exitoso podcast ‘Tea with Twiggy’ y planea nuevos proyectos discográficos y teatrales. En sus propias palabras, nunca pensó en la edad ni en jubilarse. Twiggy sigue eligiendo sus desafíos, demostrando que el estilo y el talento son atemporales, y que el ícono que una vez definió a la juventud puede brillar con igual intensidad en la madurez.
