En una entrevista emotiva y sin filtros, Gabriel Batistuta se refirió al fallecimiento de Diego Armando Maradona con palabras que conmovieron al mundo del fútbol. El histórico goleador de la Selección Argentina manifestó un profundo pesar por la forma en que terminó la vida del ídolo y asumió parte de la responsabilidad por no haberlo acompañado en sus momentos más difíciles.
Una confesión cargada de dolor
Durante una conversación con el exdefensor inglés Rio Ferdinand para su plataforma digital, Batistuta describió la muerte de Maradona como un episodio trágico de soledad. «Es una pena inmensa porque era una gran persona y murió completamente solo. No había nadie con él en ese momento final», expresó con visible emoción. El exjugador añadió que, en retrospectiva, siente que tanto él como otros allegados no hicieron lo suficiente para proteger a Diego de sus demonios.
«Me culpo a mí mismo porque yo era uno de los que siempre lo apoyaba. Cuando quieres a alguien, debes estar ahí para ayudarlo, incluso cuando se vuelve difícil tratarlo», reflexionó Batistuta, quien compartió equipo con Maradona en la Albiceleste. Más allá de la crítica, lo recordó como un hombre de buen humor, cuya vida se vio distorsionada por la fama desde una edad temprana.
Messi, Maradona y el peso de la fama
El diálogo también derivó en la inevitable comparación entre Maradona y Lionel Messi. Batistuta trazó un paralelismo sobre el nivel de representación que ambos tienen en la sociedad, pero marcó claras diferencias en sus personalidades. «Messi es un chico tranquilo; Maradona no lo era. Diego tenía ese carisma y ese encanto para controlar un partido, para influir en el árbitro y en el rival. Era capaz de cosas increíbles», analizó.
Consultado sobre si Messi necesitaba ganar un Mundial para ser amado como Maradona, Batistuta fue contundente: «No es necesario». Destacó que el rosarino lleva más de dos décadas en la cima y mantiene una hambre de gol intacta, incluso en su etapa en el Inter Miami.
Un futuro prometedor para la Scaloneta
Mirando hacia el futuro, el exdelantero se mostró sumamente optimista sobre el presente de la Selección Argentina. «En este momento, es de lo mejor. Los jugadores saben a qué juegan y están relajados porque ya conocen la sensación de ganar», afirmó. Su confianza es tal que anticipa una nueva final en el Mundial de 2026, donde considera que el equipo será candidato a retener el título conquistado en Qatar.
Al hablar de los actuales ocupantes de su puesto, Julián Álvarez y Lautaro Martínez, Batistuta elogió a ambos sin distinción. «Me encantan los dos. Es un lindo problema para el entrenador Scaloni. Juegan, presionan, gambetean y son líderes. Podrían incluso jugar juntos», aseguró, destacando la calidad y versatilidad de la delantera argentina.
Con 55 goles en la selección y tres Copas del Mundo disputadas, la voz de Batistuta sigue teniendo un peso específico. Sus declaraciones mezclan el dolor del pasado con una firme esperanza en el futuro del fútbol nacional.
