Un estudio de la Dirección de Estadística de la Provincia detalla indicadores habitacionales, sanitarios, educativos y ambientales en el principal conglomerado urbano tucumano.
Un informe oficial sobre las condiciones de vida en el aglomerado Gran Tucumán-Tafí Viejo reveló cambios significativos en materia habitacional, sanitaria, educativa y ambiental durante 2025. Los datos surgen del estudio “Condiciones de Vida en el Gran Tucumán-Tafí Viejo”, elaborado por la Dirección de Estadística de la Provincia.
En materia habitacional, el informe indica que seis de cada diez familias son propietarias tanto de la vivienda como del terreno que ocupan. En términos absolutos, esta situación comprende a 167.654 hogares donde residen 574.772 personas. El 11,3% de los hogares posee únicamente la vivienda, sin ser dueño del terreno. Los hogares inquilinos o arrendatarios representan el 17,9% del total, equivalente a 50.690 viviendas, con un leve aumento respecto del año anterior. El 10,5% de los hogares se encuentra en la categoría de ocupantes, dos puntos porcentuales menos que en la medición previa.
En cuanto al entorno urbano, el 29,6% de los hogares del área metropolitana vive cerca de basurales, lo que afecta a 84.271 viviendas y al 30,9% de la población (aproximadamente 287.360 personas). Esta cifra representa un incremento cercano a cinco puntos porcentuales en comparación con el relevamiento anterior. El 11,1% de los hogares se encuentra en zonas consideradas inundables, donde reside el 13,7% de la población del aglomerado. En contraste, el 70,4% de los hogares vive a más de tres cuadras de un basural y el 88,9% habita en áreas sin inundaciones registradas en los doce meses previos a la encuesta.
Respecto a la cobertura médica, el estudio indica que el 64,5% de los habitantes del Gran Tucumán-Tafí Viejo cuenta con obra social, prepaga, mutual o servicio de emergencia, lo que representa 599.548 personas, con una caída de 3,5 puntos porcentuales respecto del año anterior. El 35,5% de la población, equivalente a 329.964 personas, depende exclusivamente del sistema público de salud. Este fenómeno impacta con mayor intensidad en las mujeres (37,6%) frente a los varones (33,5%). Entre los niños, niñas y adolescentes de hasta 17 años, el 41,4% solo posee cobertura sanitaria pública, mientras que esa proporción cae al 1,5% entre los adultos mayores de 65 años. Actualmente, el 60,5% de los adultos mayores dispone de obra social, prepaga, mutual o servicio de emergencia (aproximadamente 111.000 personas). A fines de 2024, esa cobertura alcanzaba al 90% de los mayores.
En el ámbito educativo, el 98,1% de la población de entre 4 y 17 años asiste a establecimientos educativos formales. El porcentaje de menores que no concurren a la escuela se redujo al 1,9%, lo que equivale a 4.246 niños, niñas y adolescentes fuera del sistema educativo.
