A través de una resolución publicada en el Boletín Oficial, el Ejecutivo nacional puso fin a la exclusividad de las plantas estatales para la revisión de vehículos. Los talleres mecánicos que cumplan con los requisitos técnicos podrán inscribirse en un registro nacional para brindar el servicio.
El esquema de control vehicular en Argentina experimentó un cambio este miércoles con la publicación de una nueva normativa en el Boletín Oficial. El Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, habilitó formalmente a los talleres mecánicos particulares para realizar la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) y la Verificación Técnica Vehicular (VTV). La medida busca abrir el sistema a nuevos prestadores y eliminar la obligación de los conductores de asistir únicamente a las plantas habilitadas por el Estado.
La reforma fue anunciada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, como parte de un proceso de modernización iniciado a principios de año. Según el funcionario, el sistema anterior generaba quejas entre los usuarios por su rigidez burocrática. El vocero presidencial, Manuel Adorni, afirmó que la apertura del registro para talleres privados representa el fin del «monopolio de las plantas de VTV».
La implementación de estos cambios no será automática para cualquier comercio. La Secretaría de Transporte administrará un registro centralizado y exigirá que los talleres interesados cumplan con requisitos técnicos estrictos. Entre el equipamiento obligatorio, los locales deberán contar con maquinaria para testear el sistema de frenos, la alineación de la dirección, la suspensión, las luces y las emisiones contaminantes. También será necesario disponer de instrumentos para medir ruidos, verificar el estado de los neumáticos y realizar controles eléctricos generales.
Un punto clave para la validez de la inspección será la conectividad: los talleres privados deberán garantizar que sus sistemas sean compatibles con la base de datos de la Secretaría de Transporte para cargar la información de cada vehículo en tiempo real.
Esta reforma llega con algunos meses de demora. Aunque fue impulsada en marzo —incluyendo otras mejoras como la extensión de plazos para los autos 0km y la eliminación del informe de configuración de modelo—, su aplicación quedó frenada por una medida cautelar presentada por las cámaras que nuclean a las plantas de revisión tradicionales.
Pese a la vigencia de la norma nacional, la implementación definitiva en las calles aún tiene una instancia pendiente: la adhesión provincial. Como cada jurisdicción conserva las facultades para definir cómo se aplican estos controles en su territorio, los conductores deberán esperar a que sus respectivos gobiernos locales ratifiquen los cambios para saber si podrán llevar su auto al taller de confianza para obtener la oblea.
