El analista político brindó una entrevista en FM latucumana 95.9 donde se refirió a la crisis cultural, la «futbolización» de la política y las condiciones económicas del país.
En una entrevista emitida por FM latucumana 95.9, el analista político Hugo Asch conversó con Gabriel Sanzano y León Torrente en el programa La Tucumana de Tarde. Durante la charla, Asch abordó la gestión del presidente Javier Milei, el rol de la oposición y el fenómeno de la «futbolización» de la sociedad.
Asch afirmó que la Argentina atraviesa una crisis cultural profunda que excede lo económico y se manifiesta en una degradación del nivel político. Utilizó el concepto de «futbolización de la sociedad» para describir un escenario donde ciudadanos y periodistas actúan como hinchas, priorizando el triunfo propio por sobre la reflexión o la discusión de ideas. Según su diagnóstico, este clima se ve potenciado por coberturas mediáticas que funcionan como distractores, como el reciente caso policial en Córdoba o el inminente clima mundialista.
En materia económica, Asch calificó al plan oficialista como un «liberalismo a la bestia» que no tiene precedentes mundiales y sostuvo que se sostiene sobre una ficción de superávit. Afirmó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) advierte en su «letra chica» que los números están «dibujados» y que, si bien apoyan el rumbo, consideran a Milei como alguien incontrolable. Criticó la figura de Luis Caputo, recordando su responsabilidad en el endeudamiento previo de 50.000 millones de dólares y señaló que el riesgo país actual demuestra que los mercados externos no consideran a la Argentina como un país confiable para invertir.
Respecto a la interna del Gobierno, Asch describió la disputa como una «pelea entre dos mudos», en referencia a Karina Milei y Santiago Caputo, quienes lideran facciones que se disputan negocios y «caja» en lugar de ideas. Para el analista, esta dinámica se repite en el peronismo, donde las figuras políticas se dicen «barbaridades» para luego amigarse por conveniencia electoral. Finalmente, advirtió sobre la marginalidad extrema nacida en los años 90 que hoy domina el tejido social y afirmó que si no se frena el actual rumbo político, la Argentina se encamina a un escenario social aún más dantesco y violento.
