El servicio de Fonoaudiología y la residencia de la especialidad implementaron pictogramas como herramienta de apoyo visual en el Hospital Avellaneda, con el objetivo de mejorar la comunicación y disminuir la ansiedad en pacientes con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
El servicio de Fonoaudiología del Hospital Avellaneda, junto a la residencia de la especialidad, implementó el uso de pictogramas como herramienta de apoyo visual destinada a mejorar la comunicación y disminuir los niveles de ansiedad en pacientes dentro del Trastorno del Espectro Autista (TEA). Esta estrategia ya comenzó a aplicarse no solo en el área de Fonoaudiología, sino también en los servicios de Electrocardiograma y Odontología.
La jefa de residencia de Fonoaudiología, licenciada Celia Gramajo, explicó que el objetivo principal de esta iniciativa es brindar anticipación y contención a los pacientes neurodivergentes durante las consultas y procedimientos médicos. “Lo que se buscó desde la residencia es impulsar esta herramienta para aquellos pacientes que vienen a la guardia o que precisan atención odontológica o simplemente requieren de una revisión médica. Brindando estas herramientas visuales buscamos disminuir esa ansiedad que genera en el niño no saber a qué viene o qué es lo que va a suceder. La anticipación es fundamental en los niños dentro del trastorno del espectro autista”, señaló.
En este sentido, destacó que los pictogramas benefician tanto a los niños como a sus familias y a los profesionales de la salud. “Muchos niños dentro de esta condición son no verbales y no pueden expresar dónde o qué les duele. Entonces, estas tarjetas de intercambio ayudan a que puedan comprender qué procedimiento se realizará, cómo será el entorno y qué elementos van a utilizar”, detalló.
La profesional explicó que, por ejemplo, en un estudio audiológico, los pictogramas permiten anticipar el ingreso al consultorio, el uso de auriculares y cada una de las etapas del procedimiento, incluyendo el momento de regresar al hogar una vez finalizada la atención. “Eso les genera tranquilidad y seguridad”, afirmó.
Gramajo destacó además la positiva recepción que tuvo la implementación de esta herramienta: “Reaccionaron muy bien, tanto los niños como los padres, porque les da contención y se sienten acompañados e incluidos. Es muy importante impulsar este tipo de herramientas dentro del sistema público porque vienen muchísimos niños con esta condición”.
Asimismo, remarcó que la utilización de pictogramas podría extenderse a otras áreas como vacunación, enfermería, triage y distintos tratamientos médicos. “En odontología, por ejemplo, es fundamental tratar de disminuir el temor que ya genera ingresar al sillón de atención”, expresó.
En relación al crecimiento de la especialidad dentro del hospital, Gramajo comentó que la residencia de Fonoaudiología fue creada hace un año y medio y actualmente cuenta con seis residentes. “Estamos apostando a jerarquizar esta profesión y difundir cada vez más la importancia de la fonoaudiología en distintos ámbitos como odontología, pediatría y neurología. No solamente enseñamos a hablar, sino que trabajamos en la comunicación y en múltiples áreas interdisciplinarias”, sostuvo.
Además, explicó que la residencia posee un fuerte perfil asistencial y brinda atención permanente, incluso durante fines de semana y feriados. “Se atiende por demanda espontánea, derivaciones externas e internas. Los pacientes ingresan a una lista de espera y posteriormente se comunican los turnos”, indicó.
Por su parte, la jefa del servicio de Odontología del Hospital Avellaneda, doctora Griselda Palavecino, destacó la importancia de adaptar la atención odontológica a pacientes neurodivergentes. “La atención odontológica genera cierto grado de estrés, por eso es fundamental el manejo de la conducta y saber adaptarla a la población de pacientes neurodivergentes. Este trabajo se realiza en conjunto con Terapia Ocupacional y Fonoaudiología, áreas fundamentales para adecuar la consulta odontológica”, expresó.
Palavecino remarcó que los pictogramas funcionan como una herramienta de anticipación que permite explicar paso a paso cómo será la consulta. “Eso ayuda a disminuir los niveles de ansiedad y estrés. Además de los pictogramas, también son fundamentales la paciencia, la empatía y la escucha hacia el niño y sus acompañantes”, afirmó.
Finalmente, destacó que esta modalidad de atención no solo beneficia a pacientes con TEA, sino también a cualquier niño o incluso adultos que requieran sentirse más tranquilos y contenidos durante una consulta médica. “Siempre es importante explicar, enseñar y mostrar lo que vamos a hacer para que los pacientes se sientan cómodos y seguros”, concluyó.
