Artistas y gestores culturales presentaron ante la Municipalidad de San Miguel de Tucumán un proyecto para convertir los puentes de la avenida Marco Avellaneda en espacios de encuentro, arte y referencias culturales tucumanas.
Una iniciativa impulsada por artistas y gestores culturales busca intervenir los puentes de la avenida Marco Avellaneda en San Miguel de Tucumán para transformarlos en corredores culturales. El proyecto fue presentado ante la Municipalidad capitalina.
La propuesta contempla la realización de murales y la incorporación de referencias culturales tucumanas tanto en la parte superior como inferior de los puentes. En las zonas bajas se proyectan retratos de figuras como Mercedes Sosa y Lola Mora, mientras que en los sectores superiores se incluirían elementos vinculados al folclore y símbolos locales.
“San Miguel de Tucumán es una ciudad muy gris y vi que en otras ciudades se aprovechaban mejor estos espacios”, explicó Mahtuk, quien dio origen a la propuesta. Luego convocó a Ana Zavaleta, gestora cultural encargada del desarrollo conceptual.
“Él ya venía con esta idea y le vio potencial quizá más desde lo político. Yo sí se lo encontré desde lo cultural, indudablemente, y ahí hicimos un buen match”, sostuvo Zavaleta.
El proyecto toma como referencia experiencias en Rosario, Córdoba y Villa Obrera (Tafí Viejo), donde se realizaron intervenciones artísticas que transformaron espacios urbanos. “En otras ciudades los puentes son puntos claves de tránsito y de encuentro. Alrededor de ellos se despierta todo un ecosistema donde está activo el comercio, el turismo, donde la gente sale a pasear, a hacer ejercicio, se junta con otra gente, y en ese encuentro se constituye sentido”, afirmó Zavaleta.
Los organizadores prevén la participación de muralistas, técnicos y trabajadores culturales locales. “Vamos a generar trabajo porque es un proyecto que lo vamos a hacer con muchos artistas. Tiene un impacto en ola”, sostuvo Mahtuk.
“La relación entre arte, ciudadanía e identidad tiene que ver con esto de generar pertenencia. Cuando el lugar lo recorremos, lo vemos mejorar y volverse parte de nuestro barrio y de nuestro día a día, aprendemos a cuidarlo”, señaló Zavaleta.
La iniciativa apunta a modificar la percepción de espacios de tránsito cotidiano. “La cultura es lo que pasa en el día a día. El vecino saliendo a pasear, charlando con otro vecino y cómo se relaciona la gente con ese espacio que nosotros le brindamos”, resumió la gestora cultural.
