El papa León XIV presentó su primera encíclica, ‘Magnifica Humanitas’, un documento de 110 páginas sobre los efectos de la inteligencia artificial en la dignidad humana, en el que advierte que la IA no es moralmente neutra y reclama marcos jurídicos para evitar que domine al ser humano.
León XIV presentó el lunes su primera encíclica, “Magnifica Humanitas” (“Humanidad magnífica”), un documento de 110 páginas dedicado a los efectos de la inteligencia artificial sobre la dignidad humana. El papa, matemático y canonista de formación, advierte en el texto de que la IA “no puede considerarse moralmente neutra” y reclama “desarmarla” para “evitar que domine al ser humano”.
La encíclica fija la postura de la Iglesia ante lo que el pontífice describió como el mayor desafío de la época. No es un tratado técnico ni una condena de la tecnología, sino una actualización de la Doctrina Social de la Iglesia. León XIV firmó el texto el 15 de mayo, en el 135.º aniversario de la Rerum Novarum de León XIII.
Su tesis es que las innovaciones tecnológicas “pueden aumentar la participación y la justicia, o ampliar las desigualdades, el control y la exclusión”. La IA, escribe, “alimenta la brecha entre los incluidos y los excluidos”.
“Estoy convencido de que será un documento decisivo para nuestra época, profundo y profético”, afirmó a la agencia AP Paolo Carozza, profesor de Derecho en Notre Dame y presidente del consejo de supervisión de Meta, que lo describió como un llamado a construir un mundo en el que la tecnología “sirva a los seres humanos en lugar de degradarlos”.
El núcleo de la crítica es la concentración de poder en el sector privado. Patentes, algoritmos, plataformas digitales, infraestructuras y datos quedan, según el texto, “concentrados en las manos de unos pocos”. “Cuando un poder de tal magnitud se concentra en pocas manos, tiende a hacerse opaco y a eludir el control público”, advierte el papa. Frente a eso pide reglas concretas: “No basta con invocar la ética de manera abstracta; se requieren marcos jurídicos sólidos, supervisión independiente, usuarios informados y un sistema político que no abdique de su responsabilidad”.
En materia de conflicto armado, León XIV llamó a superar el concepto de “guerra justa” y declaró que es “no permisible” delegar decisiones letales e irreversibles a sistemas de IA. Denunció que “la humanidad se está deslizando hacia una cultura violenta del poder” y reclamó un marco internacional común “para frenar la carrera armamentística tecnológica”.
El texto contiene además la primera disculpa formal de un papa por el papel de la Santa Sede en la legitimización de la esclavitud. “Por esto, en nombre de la Iglesia, pido sinceramente perdón”, escribió el pontífice. León XIV vinculó ese pasado con el presente al advertir que el incumplimiento de los estándares laborales en la economía digital constituye “una nueva forma de esclavitud y colonialismo”.
