La escritora afincada en Tucumán lanza su ópera prima, donde conviven la cultura incaica, la física cuántica, la espiritualidad y un universo femenino.
Olga María Acosta, escritora salteña residente en Tucumán, publicó su primera novela titulada «Del otro lado del tiempo», a través de la editorial tucumana Gerania. La obra se encuentra en etapa de preventa y puede adquirirse mediante las redes sociales de la editorial.
El libro fusiona géneros como la novela histórica, la metafísica y el thriller psicológico. La trama sigue a Elisa, quien al regresar a la casa asturiana de su infancia encuentra una túnica que la conecta con Yuriana, una niña de once años del Imperio Inca. Ambas mujeres, separadas por cuatrocientos años, se vinculan a través de un corredor invisible donde confluyen el deseo, el odio y eventos históricos.
En una entrevista, Acosta explicó que el proceso de escritura partió del concepto de «tiempo no lineal». «Quería que mi novela reflotara algún aspecto de la cultura incaica: elegí el contexto del Acllahuasi, la Casa de las Escogidas, donde transcurría la vida de las Vírgenes del Sol», afirmó. Agregó que la obra no es una novela histórica en sentido estricto, ya que el eje temporal es bidireccional.
La autora señaló que la novela rescata la existencia silenciosa de las niñas reclutadas para servir al Sol en la civilización incaica. «El amor, el odio, la violencia, la locura, el deseo, el dolor -transversales a las mujeres de la novela- no solo dejan huellas en el cuerpo: también alcanzan el espíritu de cada una de ellas», sostuvo.
Acosta indicó que la obra incluye referencias a Tucumán, como el Café Colón, que existió a fines del siglo XIX, y la Capilla de Nuestra Señora de Covadonga en El Mollar, cuya construcción es narrada como un hecho real. «El territorio no es solamente una extensión geográfica, es también un escenario sociocultural», declaró.
La novela también incorpora conceptos de física cuántica. «Las certezas de la física clásica han dado paso a un concepto cuanto menos perturbador: la probabilidad», afirmó Acosta, quien consideró que esta ciencia «ha inspirado la creación de obras que no solo exploran los límites del tiempo, sino que los desafían».
