El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, anunció el envío de cuatro proyectos de ley al Congreso de la Nación: super-RIGI, Ley de Lobby, modificaciones al Etiquetado Frontal y Ley de Ludopatía.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, anunció a través de sus redes sociales que en el transcurso de la jornada se enviarán al Congreso de la Nación los siguientes proyectos de ley: Ley de Ludopatía, super-RIGI, Ley de Lobby y Etiquetado Frontal. La confirmación llegó luego de las reuniones que mantuvo el ministro coordinador para definir el conjunto de iniciativas.
En la Casa Rosada trabajaban en un paquete más amplio de proyectos, pero el primer envío se concentró en cuatro textos. Desde Balcarce 50 indicaron que el objetivo es iniciar una nueva etapa legislativa con iniciativas económicas, institucionales y regulatorias, mientras el resto de las reformas continúa en revisión técnica y política.
El super-RIGI es el proyecto central del paquete económico. La iniciativa busca ampliar los beneficios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones y captar capitales para sectores estratégicos considerados de nueva generación por el Ejecutivo. Entre ellos se mencionan inteligencia artificial, data centers, autos eléctricos, infraestructura nuclear, defensa, cadena de valor del litio, refinamiento y laminado de cobre, uranio, fertilizantes, paneles solares y turbinas eólicas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, había anticipado parte de la arquitectura del régimen. Caputo afirmó que el esquema prevé una alícuota de Ganancias del 15%, frente al 25% del RIGI vigente, además de una amortización acelerada del 60% el primer año, 20% el segundo y 20% el tercero. También adelantó exenciones de aranceles de importación para bienes vinculados a la producción y derechos de exportación en cero desde el inicio.
La ley de lobby apunta a regular la gestión de intereses ante el Estado. El objetivo es establecer reglas de transparencia sobre reuniones, audiencias y contactos entre funcionarios, legisladores, empresas, cámaras empresarias, organizaciones y otros actores que intervienen en la discusión de políticas públicas. En Balcarce 50 la presentan como una herramienta para ordenar la relación entre el sector privado y los organismos públicos.
El proyecto de etiquetado frontal abre una discusión con la industria alimenticia y sectores sanitarios. La ley vigente obliga a advertir en los envases sobre excesos de azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías. El Gobierno impulsa cambios con el argumento de reducir costos regulatorios y adaptar el esquema a criterios regionales, aunque la letra final definirá el alcance de la reforma.
La ley de ludopatía retoma el debate sobre las apuestas online, especialmente entre menores de edad. La preocupación oficial se concentra en el crecimiento de las plataformas digitales de juego, la publicidad en redes sociales y el acceso de adolescentes a sistemas de apuestas. Con el envío de estos cuatro proyectos, el Ejecutivo busca sostener la iniciativa parlamentaria y ordenar el calendario de negociaciones con aliados, gobernadores y bloques dialoguistas.
