Martita López, conocida por vender tortillas y facturas frente al Subsidio de Salud, atraviesa una crisis de salud y económica, y esta noche podría dormir en la calle.
Martita López, la conocida vendedora ambulante de Tucumán que durante años vendió diarios y productos de panadería en la esquina de 9 de Julio y Las Piedras, enfrenta una situación crítica. Su salud se ha deteriorado, especialmente por una enfermedad en su pierna derecha, y las bajas ventas la han dejado sin recursos para pagar su pensión.
“Me estoy muriendo. No tengo qué comer. Esta noche voy a dormir en la calle, entre los autos. No tengo para pagar la pieza de la pensión”, dijo Martita entre lágrimas. A pesar de las promesas de ayuda recibidas hace meses, asegura que nunca nadie la visitó para brindarle apoyo.
Este sábado, Martita ofrece tortillas y facturas, pero casi nadie transita por la zona. “Esa es mi realidad, joven. Esa es mi triste realidad”, concluyó la mujer, que se encuentra en situación de abandono.
