En el Día Mundial del Hígado, especialistas del sistema de salud tucumano destacan la importancia de los chequeos y un estilo de vida sano para detectar a tiempo patologías que suelen ser asintomáticas.
Con motivo del Día Mundial del Hígado, el Ministerio de Salud Pública de la provincia, a cargo de Luis Medina Ruiz, instó a la población a realizar los controles médicos correspondientes para la detección precoz de enfermedades hepáticas y a adoptar hábitos de vida saludables.
La doctora Claudia Gadea, jefa de servicio de Gastroenterología y Hematología del Hospital Centro de Salud Zenón Santillán, explicó la relevancia de este órgano: «El hígado es como la fábrica de nuestro cuerpo. Sintetiza proteínas como la albúmina, interviene en la inmunidad, el metabolismo de medicamentos y de la glucosa. Sin él, no es posible vivir. Si está enfermo, todas estas funciones se ven afectadas».
La especialista detalló que las principales causas de enfermedad hepática incluyen el consumo excesivo de alcohol y el síndrome metabólico, asociado a sobrepeso, diabetes, colesterol alto, hipotiroidismo y sedentarismo. «Ambos pueden provocar hígado graso y, con el tiempo, evolucionar a cirrosis», afirmó.
Otras causas son los virus de la hepatitis B y C, que pueden derivar en cirrosis y cáncer de hígado, así como enfermedades inmunológicas y metabólicas. «Es muy importante realizar controles, aunque sea una vez en la vida, para estos virus», recomendó Gadea.
Respecto a los grupos más afectados, señaló que si bien se estima una tasa mayor en hombres, las mujeres tienen más tendencia a patologías inmunológicas del hígado. Ambos sexos tienen igual riesgo de desarrollar enfermedad metabólica con hígado graso.
La doctora enfatizó que las enfermedades hepáticas suelen ser «silentes» en sus comienzos, sin presentar síntomas. Por ello, aconsejó consultar a un especialista ante factores de riesgo como medicación crónica, sobrepeso, alteraciones en el hepatograma o hallazgo de hígado graso en una ecografía abdominal.
«Para que un paciente desarrolle cirrosis, la enfermedad debe evolucionar entre 15 y 20 años. Sin embargo, hay casos en niños o personas que debutan con una complicación grave sin saber que padecían la afección», concluyó Gadea, subrayando la importancia de la prevención.
