El jefe del servicio, Joaquín Goyheneche Valdez, detalló la expansión en infraestructura, equipamiento y personal, destacando el trabajo interdisciplinario como clave para la recuperación de los pacientes.
En el marco del Día del Kinesiólogo, el licenciado Joaquín Iván Goyheneche Valdez, jefe del Servicio de Rehabilitación del Hospital de Monteros, informó sobre el notable crecimiento que ha experimentado el área en los últimos cinco años. El crecimiento se evidencia tanto en el volumen de prácticas realizadas como en la diversificación de sus áreas de trabajo.
El servicio se organiza en dos grandes sectores: la atención de pacientes internados y la atención ambulatoria. En el ámbito hospitalario, el equipo interviene en neonatología, pediatría, salas de clínica de adultos, cuidados críticos y terapia intensiva. En el sector ambulatorio se desarrollan tratamientos de rehabilitación traumatológica, neurológica y respiratoria.
Uno de los pilares fundamentales es el trabajo interdisciplinario. El equipo está integrado por kinesiólogos que articulan su labor con profesionales de fonoaudiología, psicología, fisiatría y terapia ocupacional. “Este abordaje conjunto es clave, especialmente en pacientes con discapacidad, ya que permite acompañarlos en el proceso de recuperación de su independencia y mejorar su calidad de vida”, destacó Goyheneche Valdez.
El Servicio de Rehabilitación del Hospital de Monteros cuenta actualmente con un equipo de 24 profesionales, conformado por 19 kinesiólogos, una psicóloga, un terapista ocupacional, una fonoaudióloga, un médico fisiatra y un administrativo. Además, dispone de equipamiento de alta calidad, con espacios específicos para cada área: un gimnasio para rehabilitación traumatológica, una sala de fisioterapia con 10 boxes equipados con tecnología como electroterapia y magnetoterapia, y un gimnasio especializado en rehabilitación neurológica, tanto pediátrica como de adultos.
Finalmente, el especialista remarcó que los servicios de rehabilitación del sistema público han registrado un crecimiento significativo, reflejando un aumento de la demanda y una mayor valoración de la kinesiología. “Este reconocimiento nos plantea el desafío de seguir fortaleciendo el trabajo interdisciplinario y mejorar continuamente la calidad de atención”, concluyó.
