El Ministerio de Salud de la Nación certificó con el máximo nivel de calidad las residencias de Oftalmología, Otorrinolaringología y Diagnóstico por Imágenes del hospital público tucumano.
El sistema sanitario de Tucumán recibió la certificación de máxima calidad para las residencias médicas del Hospital Ángel C. Padilla. La distinción, otorgada por el Ministerio de Salud de la Nación, posiciona a las especialidades de oftalmología, otorrinolaringología y diagnóstico por imágenes en el nivel más alto de formación profesional.
El ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, destacó la importancia de este logro al señalar que «la mejor manera de formarse es a través de una residencia», subrayando que contar con programas categorizados en el máximo nivel garantiza profesionales altamente capacitados y repercute directamente en la calidad de atención que recibe la comunidad.
Por su parte, la doctora Virginia Chaila, jefa de la Unidad de Trasplante de Córnea y subjefa de la Residencia de Oftalmología, resaltó que se trata de la única residencia pública provincial acreditada con nivel A por cinco años. «Esto certifica la calidad en la formación de nuestros jóvenes profesionales y fortalece el sistema sanitario», afirmó.
La especialista explicó que el servicio cumple un rol clave dentro del hospital, con un alto volumen de atención que incluye actividades en consultorio, guardia, internación e interconsultas en un entorno multidisciplinario. Además, destacó que la residencia integra todas las subespecialidades de la oftalmología, lo que permite una formación integral.
Actualmente, el programa cuenta con un esquema de ingreso que varía entre dos y tres residentes por año, con una reciente ampliación que permitió el ingreso de nuevos profesionales mediante concurso. Esta dinámica, según Chaila, no solo fortalece el aprendizaje sino que también contribuye a cubrir la creciente demanda en una especialidad altamente requerida.
