En el marco del Día del Médico Clínico, el titular de la cartera sanitaria provincial, Luis Medina Ruiz, destacó la trayectoria y el legado docente del profesor Valderrábano, a quien definió como un referente fundamental en su formación profesional.
En el marco del Día del Médico Clínico, el ministro de Salud Pública de Tucumán, doctor Luis Medina Ruiz, visitó al reconocido médico clínico Recaredo Ramón Valderrábano. El encuentro estuvo cargado de reconocimiento y afecto entre colegas, donde se rememoró una trayectoria compartida en la formación de profesionales de la salud.
El ministro Medina Ruiz recordó su paso como alumno del doctor Valderrábano en las cátedras de Clínica Médica, donde fue su jefe de trabajos prácticos. “Fue un enorme honor y un lujo aprender con él, incluso me recibí rindiendo clínica médica con el doctor”, señaló. También destacó su rol como docente y organizador de actividades académicas a lo largo de los años, definiéndolo como “un maestro de la medicina, alguien que sigue vigente, lúcido y con una enorme capacidad de enseñanza”.
En la visita también participó la doctora María Soledad Lliteras, quien, al igual que Medina Ruiz, fue discípula del profesional y destacó su legado en la formación de generaciones de médicos.
El profesor Recaredo Ramón Valderrábano desarrolló una destacada trayectoria académica centrada en la medicina interna y la reumatología, con un fuerte enfoque en la formación y actualización de profesionales. Es autor de obras de referencia como “Síntomas y Signos, Caminos Diagnósticos” y “Patología y Clínica de las Vasculitis”.
Durante el encuentro, Valderrábano expresó su emoción por la visita y definió al ministro como “un viejo, querido amigo, colega y ex discípulo”. Además, brindó un mensaje dirigido a las nuevas generaciones de médicos, especialmente a quienes eligen la clínica médica como especialidad.
En ese sentido, remarcó la importancia de la formación constante: “El médico debe estudiar intensamente y, al mismo tiempo, formarse en la práctica con pacientes, porque de lo contrario su formación siempre será incompleta”. Asimismo, hizo hincapié en el valor de la dimensión humana en la medicina, subrayando la relevancia de la relación médico-paciente.
“No hay que olvidar que, aun en enfermedades físicas, existe un componente emocional importante, y el rol del médico en ese aspecto es fundamental”, señaló. El especialista también reflexionó sobre el avance de herramientas como la inteligencia artificial, destacando que, si bien representan un gran apoyo, no reemplazan el criterio clínico ni la capacidad humana de escuchar, contener y acompañar al paciente.
Finalmente, sostuvo que el ejercicio de la medicina debe integrar conocimientos científicos con empatía y compromiso, resaltando que el vínculo humano sigue siendo una pieza clave en cualquier tratamiento.
