Una publicación nacional destaca el desarrollo del cultivo de café en la provincia, que superó las pruebas técnicas y logró un perfil sensorial distintivo, posicionándose como un producto de alta calidad con potencial exportador.
La revista «Alimentos Argentinos», editada por la Subsecretaría de Economías Regionales y de Pequeños y Medianos Productores de la Nación, publicó un artículo sobre el desarrollo del cultivo de café en Tucumán, impulsado por el Gobierno Provincial a través del Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP) y la firma Cabrales SA.
El texto, incluido en la edición N° 86 de la revista, señala que el café tucumano ha superado la fase de pruebas técnicas para convertirse en un producto final de alta calidad, con capacidad para transformar la matriz productiva regional. Este logro posiciona a la Argentina con potencial para incorporarse de manera progresiva al grupo de países productores de café.
Según la publicación, las condiciones agroecológicas de Tucumán, como el clima subtropical, la diversidad de microambientes y la disponibilidad hídrica, han sido determinantes para el desarrollo del cultivo. Estos factores, combinados con prácticas agronómicas específicas, han permitido obtener granos con perfiles sensoriales distintivos, aprobados por la Mumac Academy, una academia internacional de referencia en capacitación y cultura del café.
El artículo describe que los primeros lotes del cultivo tucumano presentan una complejidad destacada y versatilidad. En preparaciones tipo espresso, se destacan notas de chocolate, cacao y frutos secos, con buen cuerpo y retrogusto persistente. En métodos filtrados, con tuestes más suaves, emergen perfiles más dulces, con acidez media y cuerpo liviano.
El avance del café tucumano se explica por la innovación productiva, el fortalecimiento de capacidades territoriales y la articulación institucional. El área productiva se expande en el sur, suroeste y este de la provincia, con más de 30 hectáreas implantadas, más de 70.000 plantas en vivero y 28.000 en campo.
Según un informe del IDEP, la caficultura emplea a nivel global a cerca de 125 millones de personas, siendo una actividad intensiva en mano de obra con impacto en economías regionales. El vicepresidente del IDEP, Juan Casañas, señaló que los resultados son alentadores y que la actividad tiene potencial para generar empleo y fortalecer el entramado productivo. El proceso se complementa con acciones de promoción, vinculación técnica internacional y el desarrollo de nuevas cadenas productivas.
