En un escenario internacional complejo, la 30ª edición de la Dubai World Cup se celebró este sábado en el hipódromo Meydan, consolidándose como un evento que logró aislar el deporte de la tensión geopolítica. La jornada, compuesta por nueve carreras de élite, coronó a campeones de diversas procedencias, con victorias para representantes de Estados Unidos, Europa y Omán.
Un triunfo transatlántico
La carrera estelar, los 2000 metros en arena de la Dubai World Cup, tuvo un claro vencedor: el ejemplar estadounidense Magnitude. El potro, guiado por el experimentado jockey puertorriqueño José Luis Ortiz, tomó la delantera desde el inicio y logró mantener a raya en los metros finales al gran favorito, el japonés Forever Young, quien se tuvo que conformar con el segundo puesto. Esta victoria le reportó a sus propietarios un premio de 6.9 millones de dólares.
«Sabíamos que teníamos un caballo muy bueno, pero Forever Young es considerado el mejor del mundo. Esto es increíble», declaró un emocionado Ortiz tras la carrera. El jinete reveló que el plan de carrera, que incluyó un viaje más corto y un descanso óptimo, fue clave para el éxito. Magnitude, adquirido por 310.000 dólares en 2022, ha visto su valor dispararse tras esta victoria, sumando ya 8.5 millones en premios acumulados.
Calandagan, el rey del césped
En la prueba principal sobre pasto, la Longines Dubai Sheema Classic (G1-2410m), el caballo irlandés Calandagan ratificó por qué posee el rating más alto del mundo. Con una remontada espectacular en la recta final, atrapó al líder West Wind Blows a pocos metros de la meta, asegurando su quinta victoria consecutiva. El jinete francés Mikael Barzalona demostró una frialdad excepcional para ejecutar la maniobra perfecta.
«No esperaba que se pusiera tan difícil, pero siempre confío en él. Esto es con lo que sueñan todos los jinetes: encontrar un caballo así», afirmó Barzalona. La princesa Zahra Aga Khan, propietaria del campeón, pudo relajarse solo en los instantes finales de una carrera que mantuvo en vilo al público.
Otras actuaciones destacadas
La jornada también dejó espacio para otras figuras. El caballo Ombusman, representando al poderoso equipo Godolphin, conquistó la Dubai Turf (1800m) con autoridad, logrando su séptima victoria en diez presentaciones. Su jinete, William Buick, destacó el mérito de traer un caballo en plena forma tras un invierno en Inglaterra.
El evento, que cumplió tres décadas desde que el legendario Cigar inaugurara su palmarés, demostró una vez más su capacidad para reunir a lo mejor del turf mundial en un despliegue de calidad deportiva y organización, por encima de cualquier circunstancia externa.
