El conjunto millonario, bajo el mando técnico de Eduardo Coudet, inició un período de trabajo intensivo en el complejo de Cardales que se extenderá hasta el próximo viernes. La decisión responde a la necesidad de realizar una suerte de pretemporada express, enfocada en mejorar aspectos futbolísticos que el cuerpo técnico considera deficitarios. Si bien el equipo ha logrado tres victorias al hilo, la sensación interna es que falta consolidar una identidad de juego clara y un mejor funcionamiento colectivo.
Los objetivos del trabajo en Cardales
Durante estos días de encierro, con dobles y hasta triples turnos de entrenamiento, el foco estará puesto en aspectos técnico-tácticos específicos. La planificación busca inculcar un mayor control del balón con intención ofensiva, mejorar la intensidad en la presión alta tras la pérdida y afinar los pases hacia el área rival. Además, se trabajará en generar más desequilibrio individual y en movimientos mecanizados de los atacantes, pilares del ideario de Coudet.
Una ventana de oportunidad crítica
El director técnico es consciente de que esta es una oportunidad única en el primer semestre. Tras la fecha FIFA, el calendario se volverá agobiante: River deberá afrontar siete compromisos en apenas veinte días, combinando la Liga Profesional y la Copa Sudamericana. Esta seguidilla incluye, además, un clásico ante Boca Juniors en el estadio Monumental. Por ello, los próximos diez días son vistos como determinantes para sentar las bases de lo que viene.
Las bajas que complican la planificación
El proyecto de Coudet deberá avanzar con un plantel mermado. La convocatoria de varias figuras a sus selecciones nacionales y una lesión importante dejan al equipo sin piezas claves. Ian Subiabre, Lucas Martínez Quarta, Kevin Castaño, Juanfer Quintero, Kendry Páez y Matías Viña están con sus países. A ellos se suma la baja por suspensión de Agustín Palavecino y la lesión muscular de Gonzalo Montiel, quien solo realiza trabajos teóricos. Esta situación deja a River especialmente comprometido en las bandas, al perder a sus dos laterales titulares para el regreso al torneo local.
El debut en la Copa Sudamericana, reprogramado para el 8 de abril ante Blooming de Bolivia, se presenta como el primer examen de este trabajo de concentración. Allí se podrán evaluar los primeros indicios de si el equipo ha logrado internalizar los conceptos que «El Chacho» busca imprimirle a su River Plate.
