Este domingo, la Plaza Independencia de San Miguel de Tucumán fue el escenario de una nueva movilización en el marco del 50º aniversario del golpe de Estado de 1976. La convocatoria, encabezada por Madres, Abuelas y organismos de derechos humanos, reunió a cientos de personas bajo la consigna histórica de exigir verdad y justicia.
El reclamo permanente por la verdad
Durante la jornada, los oradores principales enfatizaron que, a pesar del paso de medio siglo, el reclamo central sigue vigente: conocer el destino final de las personas detenidas-desaparecidas durante la última dictadura cívico-militar. Desde el escenario se denunció que muchos de los responsables mantienen un pacto de silencio, obstaculizando la posibilidad de localizar restos y cerrar heridas para las familias.
La crítica al contexto político actual
Los discursos también incluyeron fuertes críticas hacia la actual gestión del Gobierno nacional. Los representantes de los organismos acusaron al Ejecutivo de generar un clima de impunidad que, según su perspectiva, favorece a los represores condenados o procesados, al tiempo que desfinancia y deslegitima las políticas de memoria.
Una jornada de memoria y resistencia
La concentración no fue solo un acto de denuncia, sino también un espacio de memoria. Se leyeron nombres de desaparecidos tucumanos, se exhibieron pañuelos blancos y se proyectaron imágenes de archivo. La actividad culminó con una marcha alrededor de la plaza, donde las consignas «Memoria, Verdad y Justicia» y «30.000 compañeros detenidos-desaparecidos, presentes» resonaron de manera constante.
Analistas políticos consultados por este medio coinciden en que el aniversario redondo reactualiza el debate sobre el legado de la dictadura en la sociedad argentina. Mientras algunos sectores buscan avanzar en lo que llaman una «reconciliación», los organismos de derechos humanos insisten en que sin verdad plena no puede haber justicia ni una sociedad realmente reconciliada.
