La presencia de Argentina en el próximo Mundial de fútbol ni siquiera necesitó esperar el resultado del clásico ante Brasil, debido a que el empate de los bolivianos le aseguró al campeón del mundo su lugar en Estados Unidos, México y Canadá 2026. La misión, de todas maneras, era cortar la racha adversa frente a este rival, al que no podía derrotar en el país hacía 20 años.
El nivel de Argentina en el inicio fue muy alto, y eso le permitió sacar dos goles de ventaja en apenas 12 minutos. La iniciativa del juego fue toda del local, con una gran tarea de los mediocampistas. Mac Allister y Almada se encargaban de armar las acciones en ataque, y el juego se trasladaba hacia el área de Bento.
El primer festejo fue protagonizado por Alvarez, que recibió la pelota de Almada y definió ante la salida del arquero, después de llevársela entre Guilherme Arana y Murillo. La acción ocurrió a los tres minutos.
Argentina no dejó reaccionar a los brasileños, y Fernández convirtió el segundo ingresando por el segundo palo, para tocar la pelota abajo del arco, cedida por Molina. El desconcierto de Brasil era absoluto. El técnico Dórival Júnior le pidió a Bento que se tire al piso, que ingresara la asistencia médica, para que él pueda hablar con los otros diez jugadores y tratar de ordenarlos.
Murillo se mostró lento, mal físicamente y a destiempo en todos los cruces. El marcador central era otro de los factores que el seleccionado argentino aprovechó para sacar la diferencia. El arco de Martínez le quedaba muy lejos a Brasil, ya que no podía conectar entre los volantes y los delanteros.
El encuentro no corría ningún riesgo para Argentina, pero un error de Romero en su intento por pasarle la pelota a Otamendi, finalizó con el descuento de Matheus Cunha. El brasileño se anticipó al defensor, se llevó la pelota y definió con un remate al lado del palo.
Brasil logró acercarse en el resdultado, pero la diferencia futbolística era abismal. Argentina tuvo un momento de incertidumbre precisamente después del gol visitante, cuando se retrasó en el terreno y le cedió la pelota a su adversario. El momento duró diez minutos, hasta que Mac Allister marcó el tercer gol argentino apareciendo por el primer palo, al conectar la pelota por una gran habilitación de Fernández.
El técnico de Brasil se dio cuenta de la mala producción de su equipo, y decidió tres cambios para afrontar el segundo tiempo. Uno de los reemplazados fue Murillo, quien había sido uno de los peores del visitante.
El rendimiento de Argentina no mermó en esa parte del encuentro. El equipo siguió presionando en el campo de Brasil, recuperando la pelota cerca del área de Bento, y generando muchas situaciones para aumentar la ventaja.
El ingresado Simeone fue el que se encargó de festejar el cuarto gol, al convertir llegando por la derecha, luego de que Tagliafico tocara la pelota desde el otro lateral. Brasil era todo impotencia, y lo más llamativo fue que no exhibía rebeldía para tratar de que la derrota no fuera tan estrepitosa.
El campeón se terminó floreando en el estadio Monumental, en una gran demostración para no sólo asegurar su lugar en la Copa del Mundo, sino también para dejar en claro la supremacía ante el otro gigante sudamericano.
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4 ARGENTINA
E. Martínez
Molina
Romero
Otamendi
Tagliafico
De Paul
Paredes
E. Fernández
Mac Allister
Almada
Alvarez
DT: Scaloni
1 BRASIL
Bento
Wesley
Marquinhos
Murillo
Guilherme Arana
André
Rodrygo
Joelinton
Raphinha
Vinicius Jr.
Matheus Cunha
DT: Dórival Júnior
Estadio: River. Árbitro: Andrés Rojas (Colombia).
Goles: 3m Alvarez (A); 12m E. Fernández (A); 26m Matheus Cunha (B); 36m Mac Allister (A); 71m Simeone (A).
Cambios: 46m Léo Ortiz por Murillo, Joao Gomes por Joelinton y Endrick por Rodrygo (B), 67m Simeone por Almada (A), 68m Savinho por Matheus Cunha (B), 75m Medina por Tagliafico y Paz por Mac Allister (A), 81m Correa por Alvarez y Palacios por Paredes (A), 83m Ederson por André (B).