viernes, 24 mayo, 2024
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En plena euforia financiera, hay un foco de tensión entre el Gobierno y el FMI por el dólar y la tasa de interés

A pocos días del viaje de Luis Caputo a Washington, la relación entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional va ganando en tensión. El cortocircuito tiene al tipo de cambio como protagonista. También al nivel de las tasas de interés.

Los cuestionamientos del organismo se producen a pocas jornadas de que el ministro de Economía participe de la Asamblea anual del FMI y mantenga reuniones con el staff para acelerar las negociaciones por un nuevo acuerdo.

En el FMI ya no esconden la preocupación por la dinámica cambiaria. En público lo manifiestan con cuidado. En privado, los miembros del staff son más directos. Pretenden que Caputo modifique la estrategia con el tipo de cambio inmediatamente.

También hay un reclamo por la tendencia bajista de la tasa de interés de referencia.

Así lo deslizaron funcionarios de máximo nivel del Fondo Monetario en reuniones reservadas que mantuvieron con consultores argentinos en los últimos días.

¿Presión por el dólar?: la advertencia del FMI

La advertencia del organismo que conduce Kristalina Georgieva sobre la dinámica cambiaria no sorprende. Se suma a la que hizo explícita la mayoría de los consultores económicos. Básicamente consiste en que el «crawling peg» del 2% mensual que decidió la dupla Caputo-Santiago Bausili, desde el Banco Central, luce inconsistente con el proceso inflacionario.

Para el FMI, el crawling peg del 2% que decidieron Caputo y Bausili, se queda corto.

Para el FMI, el crawling peg del 2% que decidieron Caputo y Bausili, se queda corto.

Javier Milei salió al cruce de una manera cruda en las últimas horas. Cuando desde la cadena estadounidense Bloomberg le preguntaron si dejaría flotar el peso, el presidente respondió que «no tiene ningún sentido acelerar la suba del tipo de cambio oficial», teniendo en cuenta el achicamiento de la brecha.

También apuntó contra los economistas que sugieren cambiar la estrategia: «Están absolutamente equivocados, ¿por qué tengo que hacer saltar el tipo de cambio hoy si el paralelo coincide con el oficial? ¿Qué estupidez es esa? Son arrogantes», disparó.

El jefe de Estado y su ministro de Economía sostienen que el Banco Central está comprando dólares en un muy volumen -ayer mismo adquirió u$s280 millones, y en apenas cuatro días hábiles de abril ya embolsó u$s1.310 millones.

De todas formas, dicen fuentes que escucharon las advertencias del FMI en vivo y en directo, el organismo está planteando sus objeciones para los próximos dos o tres meses, cuando ya se haya liquidado el gruesa de la cosecha.

¿Milei se enamoró del dólar bajo?

Así como Caputo cambió de estrategia con los supermercadistas, los fabricantes de alimentos y los empresarios de la medicina prepaga, a quienes ahora busca regular desde el Estado, en el mercado se preguntan si Milei se adhiere a la estabilidad del dólar como una forma «non sancta» de bajar la inflación.

En medio del ajustes en las tarifas de los servicios públicos, el Gobierno necesita dar una señal de desaceleración de los precios. En el equipo económico advierten que la popularidad del Presidente podría caer si la gente ve que nadie la defiende.

Milei descartó una nueva devaluación, pese a la presión del FMI.

Milei descartó una nueva devaluación, pese a la presión del FMI.

Por eso, el propio ministro se puso a la cabeza de los reclamos a los empresarios, y fue él mismo quien pronosticó una inflación del 10% para marzo. El dato se conocerá este viernes.

La cuestión es que tener amarrado al tipo de cambio puede tener mayores costos más adelante. Es lo que le están advirtiendo a Milei.

Cavallo, el FMI y el dólar atrasado

El Fondo, en su última declaración sobre la Argentina, mencionó que el tipo de cambio, además de tener un ancla fiscal, «debe complementarse con una política monetaria y cambiaria consistente y bien comunicada para apoyar de manera duradera la acumulación de reservas y la desinflación».

Cavallo, a su vez, cruzó a Milei en su última nota en el blog personal. Dijo justo lo contrario que el Presidente: «El tipo de cambio CCL no es un tipo de cambio verdaderamente libre porque existen muchas restricciones para el acceso a este mercado».

«Si se adoptan decisiones correctas, estas condiciones difícilmente puedan conseguirse antes de fin de año», apuntó el exministro de Economía.

Los tiempos de Cavallo van más lentos, al parecer, que los del Gobierno. Básicamente porque observa inconsistencias que la Casa Rosada desacredita.

Caputo deberá aclarar algunas inconsistencias

Caputo deberá aclarar algunas inconsistencias que interpreta el FMI y convencerlos de enviar fondos frescos.

Mientras tanto, lo que marcan los números es que el tipo de cambio oficial se va deteriorando en términos reales.

La negociación que se viene

El viaje de Caputo a Washington intentará encaminar una negociación que, sin dudas, será más dura que la que quiere ventilarse.

Con el tipo de cambio en el centro del debate, el FMI quiere asegurarse cobrar los dólares que debe abonar el Gobierno. Este año, la Argentina debería pagar unos u$s1.700 millones netos al organismo.

Caputo quiere que esa cuenta quede equilibrada y que, además, el organismo envíe fondos frescos para fortalecer las reservas.

El propio Milei ya dio a entender que la cuestión no será nada fácil. Dijo que el FMI podría aportar u$s5.000 millones, pero el resto de lo que Argentina necesita para liberar el cepo -u$s15.000 millones, según el propio Presidente- habrá que conseguirlos en otros mercados.

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