viernes, 19 abril, 2024
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Crece el conflicto por una presunta estafa inmobiliaria a más de 200 familias en Bariloche

Unas 200 familias que decidieron invertir sus ahorros en la urbanización Los Coirones, en Bariloche, y que después de cinco años siguen esperando que le entreguen los lotes vienen denunciando una presunta estafa.

Y ahora el tema llegó a legislatura provincial, ya que Juan Martín, legislador la provincia de Río Negro por Juntos por el Cambio (JxC), presentó un proyecto de declaración que denuncia por presunta estafa inmobiliaria al desarrollador y ex candidato a gobernador por Podemos Proyectar Río Negro (PPR), Gabriel Di Tullio.

“Estamos reclamando desde la legislatura de la provincia, pero el municipio de Bariloche le pasa la pelota al gobierno provincial con las autorizaciones y las familias tienen miedo, obviamente», dijo Martín en declaraciones a Radio Rivadavia.

«Ahora les ofrecen a algunos propietarios, comprarles el terreno al 30% del valor, es una locura. En Bariloche, el acceso a la vivienda es un tema complejo por múltiples factores. Actualmente está en curso un pedido de información desde la Secretaría Legal y Técnica de Bariloche, desde el Instituto Municipal de Tierras y Viviendas y desde la Defensoría del Pueblo de la ciudad. Los damnificados piden justicia y exigen respuesta a sus reclamos. Nos solidarizamos con ellos”, explicó.

Las 214 familias decidieron confiar sus ahorros a la desarrolladora inmobiliaria que creó Di Tullio en 2015 junto a su hermano Federico Di Tullio y su padre Domingo Di Tullio, con el único fin de acceder a la vivienda propia. El loteo y la venta de los terrenos era llevada a cabo por ambos hermanos, con la ayuda de Juan Manuel Wilson Criado, de la inmobiliaria Trato Directo, quien realizaba las ventas a los desprevenidos compradores, con la promesa de entregar los lotes con servicios básicos: luz, agua, gas y cloacas.

El valor de los terrenos en el 2016, es decir, en el momento de compra, se ubicaba en torno a los US$ 60.000, que para la mayoría de los compradores de Los Coirones, eran los ahorros de toda una vida.

Pero pese al paso del tiempo, desde 2016 las familias continúan esperando la entrega de sus lotes, aunque solo reciben excusas y por parte de Di Tullio. Si bien los damnificados hicieron varias denuncias públicas, aseguran que no lograron avances significativos y que nadie está en condiciones de darle una fecha certera de entrega.

Es más, según cuentan los compradores, el amedrentamiento y las amenazas son moneda corriente en la vida de Di Tullio. Algunos vecinos damnificados sostienen que “tienen miedo a denunciarlo” por posibles represalias, teniendo en cuenta que Gabriel Di Tullio es una persona ligada al poder político y que hasta se postuló (sin éxito) como candidato a gobernador en las elecciones provinciales de este año 2023.

Sin embargo, Victoria -una de las perjudicadas- reconoció que tuvieron una reunión con Di Tullio y que, en ese marco, se les ofreció a algunos vecinos tomar posesión de los lotes disponibles pero “la oferta fue rechazada porque los lotes no cuentan con los servicios básicos; no hay luz y no hay agua”. “Lo único que hay es mucho miedo”, se sinceró Victoria.

Con el correr del tiempo y con las diferentes denuncias, comenzaron a emerger otros partícipes necesarios en las presuntas estafas, todos personajes conocidos de la ciudad de San Carlos de Bariloche y de los círculos del poder de la provincia. El principal acusado y cómplice de las maniobras sería Fabrizio Andrés Fato, escribano personal y exclusivo de Gabriel Di Tullio, titular del registro Nº49 de Bariloche.

Di Tullio pudo haber contado con el apoyo de su socio político, el actual intendente de Bariloche, Gustavo Gennuso, quién habría activado distintos mecanismos para “facilitar aprobaciones municipales”, entre otros hechos irregulares y posiblemente ilegales .

La venta de las 35 hectáreas en donde se iba a desarrollar el proyecto inmobiliario fue realizada por la familia Tanke, dueños de la Estancia El Cóndor. La sorpresa y preocupación de los vecinos fue mayúscula al notar que el predio contaba con una hipoteca de dos millones de dólares, situación irregular, y fuera de toda norma a la hora de solicitar las aprobaciones municipales.

Además, esta no sería la primera vez que utiliza esta estrategia para estafar a barrios enteros, ni sería el único en su familia que tiene este modus operandi. Hace algún tiempo, su hermano Federico Di Tullio, fue titular en los medios de Bahía Blanca y Pehuen Co por un confuso episodio en el cuál reclamaba por supuestas tierras usurpadas, que resultaron tierras residuales de la quiebra de Di Tullio S.A., otra empresa familiar. Hubo heridos y fuerte presencia policial en el lugar.

Pero la historia continúa, no es la primera vez que uno de los miembros de esta familia tiene conflictos con la justicia. Fue su padre, Domingo Di Tullio y su tío, Nicolás Di Tullio, quienes fueron protagonistas principales en uno de los casos más trascendentes de blanqueo de activos de dinero proveniente del narcotráfico en la historia de nuestro país.

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