Uno de los hijos del juez Bento declaró en la causa por coimas y enriquecimiento ilícito

A las 10.30 de la mañana de este jueves, a través de Zoom, Nahuel Bento (30), compareció ante el juez de San Rafael, Eduardo Puigdéngolas, en la causa en la que se investiga a su padre, el juez federal con competencia electoral Walter Bento, por integrar una banda criminal que cobraba sobornos a cambio de favores carcelarios.Nahuel,…

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A las 10.30 de la mañana de este jueves, a través de Zoom, Nahuel Bento (30), compareció ante el juez de San Rafael, Eduardo Puigdéngolas, en la causa en la que se investiga a su padre, el juez federal con competencia electoral Walter Bento, por integrar una banda criminal que cobraba sobornos a cambio de favores carcelarios.

Nahuel, el hijo mayor del juez acusado por corrupción, ocupa un cargo como secretario de la Cámara Federal de Apelaciones. Está imputado por lavados de activos, en calidad de coautor. En la misma causa están investigados su madre y esposa del juez, Marta Boiza, quien es empleada de la Justicia Federal y su hermano, Luciano (27), que tiene contrato como jefe de despacho del tribunal oral federal 2.

En el caso Nahuel, la primera citación a indagatoria fue el 30 de marzo. Pero sus defensores Mariano Cúneo Libarona y el abogado mendocino Gustavo Gazali, trataron de retrasar este paso previo a un posible procesamiento con pedidos de pericias médicas para evaluar la salud mental de Nahuel y de Luciano Bento.

Los estudios forenses indicaron que, aunque sufría ansiedad, Nahuel estaba en condiciones psiquiátricas de presentarse a la citación judicial.

La nueva fecha se fijo para este jueves 23 de junio. En presencia del juez Puigdéngolas, el fiscal general Dante Vega, y sus abogados, Nahuel Bento escuchó la imputación por lavado de activos en participación de fideicomisos en inversiones urbanísticas, adquisición de autos y propiedades, vinculados a posibles sobornos.

Luego de oír los cargos en contra, el juez le consultó si accedía a responder las preguntas de la Fiscalía, sin embargo el hijo de Bento se abstuvo de declarar.

Ahora, el juez Puigdéngolas tiene diez días hábiles para resolver si dicta el procesamiento o falta de mérito contra Nahuel Bento por el delito de lavado de activos.

Su hermano, Luciano Bento, también había sido citado a indagatoria para el 30 de marzo como coautor del mismo delito en la causa contra su padre. En su caso, el Cuerpo Médico Forense concluyó que padece una condición de inestabilidad emocional más grave, que le impide concurrir a la citación.

Con este informe pericial, el juez de la causa determinó que Luciano vuelva a ser evaluado en su condición de salud psíquica dentro de 60 días, lo que en pasos procesales será para fines de agosto.

Nahuel y Luciano están acusados de realizar inversiones en fideicomisos inmobiliarios, automóviles y numerosos viajes al exterior. Lo hacían con el supuesto dinero de las coimas que cobraba la organización delictiva que pedía cuantiosos montos en dólares a cambio de favores procesales a presos vinculados con causas de contrabando y narcotráfico.

Su padre aparece como jefe de la banda que realizaba los sobornos, según la investigación judicial promovida del fiscal general de la Justicia federal en Mendoza, Dante Vega.

Vuelven a indagar al juez y también a su esposa

Esta semana cuando se presentaron nuevas acusaciones contra Walter Bento, la fiscalía solicitó la imputación y volvió a citarlo a indagatoria, al igual que a su esposa, Marta Isabel Boiza. Ambos deberán comparecer el próximo 30 de junio. Ella declarará a las 9, y él -a quien ahora atribuyen once nuevas infracciones a su deber otros dos casos de cohecho– a las 10.

Boiza, secretaria privada del despacho de Bento, también está acusada de enriquecimiento ilícito y lavado de activos. Es la sospechosa de vaciar una caja de seguridad de un banco antes de que se desarrollara un allanamiento en la entidad financiera en busca de pruebas.

El episodio de la caja de seguridad es una de las imágenes más impactantes de la investigación. Cuando la policía y los funcionarios judiciales accedieron a la caja de seguridad de la esposa de Bento en el banco Santander, encontraron que en su interior no había dinero ni joyas.

Solo una sugestiva nota hallaron en el interior de la caja de seguridad. En la carta podía leerse con letra imprenta:  “Puigdéngolas: leé por favor”. El mensaje fue interpretado por los investigadores como una amenaza al juez de San Rafael que se animó a procesar y pedir la detención de su par, Walter Bento.

Esta maniobra de colocar un mensaje en el sitio donde iban a ir a buscar pruebas, es una jugada de la familia Bento de anticiparse a los pasos que dará el fiscal, como buen conocedor de los procesos judiciales. Algo similar ocurrió con el teléfono personal del juez, que nunca apareció.

El 26 de julio de 2021, Bento fue procesado como jefe de una asociación ilícita integrada por despachantes de aduana, abogados y presos, que cobraba coimas millonarias a cambio de la reducción de penas y otros favores carcelarios en causas de contrabando, trata de personas y narcotráfico.

Los delitos de carácter económico están centrados en el análisis del patrimonio familiar a partir del año 2010, cuando según la investigación del fiscal Vega, el de la familia Bento comenzó a evolucionar de manera ostensible, con un incremento de operaciones vinculadas a la compra de inmuebles, automotores, participaciones en fideicomisos inmobiliarios y realización de más de 200 viajes a distintas ciudades de Estados Unidos.

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