En Córdoba, inflación y falta de dólares son los techos para la industria

El viernes 14, último día laboral para muchas industrias, cerró con un nuevo récord: más de 16 mil cordobeses infectados con Covid. Pese a las expectativas que llegaron desde el propio gobierno provincial la tercera ola del Sars-Cov2 impulsada por la variante Omicron sigue muy presente y está generando fuertes complicaciones en el tejido productivo,…

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El viernes 14, último día laboral para muchas industrias, cerró con un nuevo récord: más de 16 mil cordobeses infectados con Covid. Pese a las expectativas que llegaron desde el propio gobierno provincial la tercera ola del Sars-Cov2 impulsada por la variante Omicron sigue muy presente y está generando fuertes complicaciones en el tejido productivo, comercial, de servicios y sanitario de Córdoba.

Un dato revela la magnitud del daño de esta nueva ola: se estima que actualmente el 50% de las industrias de Córdoba tiene algún impacto por el ausentismo que genera Omicron. Al margen de las vacaciones y las paradas técnicas hay un 37% de las fábricas cordobesas que redujeron sus niveles de producción por los contagios, en tanto que un 13% tomó medidas más drásticas frente a los contagios de los planteles de trabajadores: decidieron cerrar sus puertas.

Los arriba mencionados son datos que surgen de un relevamiento de ausentismo que la consultora Perspectivas Sociales encaró en 154 empresas socias de la Unión Industrial de Córdoba. En esa entidad empresaria creen que la mayoría de los cierres se definieron en empresas de tamaño mediano-chico o chicas, aunque hay algunas metalúrgicas con planteles importantes que también definieron cerrar. Puertas adentro, en la organización creen que cerrar en este punto es una mala decisión técnica porque las empresas solo tienen una porción de empleados infectados y cuando vuelvan seguirán con gran parte de los planteles con posibilidad de generar contagios.

En tanto, en la UIC coinciden con el diagnóstico que días atrás se escuchó de los metalúrgicos cordobeses en el sentido de que esta ola tendrá más impacto económico que sanitario. Esa mirada y el diálogo que el sector privado mantiene con el gobierno de la Provincia terminó inclinando la decisión que llegó esta semana: que desde mañana los contactos estrechos con esquema completo no deben aislarse y tienen que presentarse a trabajar.

“Los nuevos protocolos sanitarios en lo que respecta a contactos estrechos podrían traer alivio al acortar el plazo de aislamiento en algunos casos y suprimirlo totalmente en otros. Sin embargo, todavía dejaría al margen a 10.000 trabajadores industriales: ese 4% que aún no se ha vacunado y el 6% que tiene una sola dosis”, planteó Josefina Schapira, a cargo del relevamiento de UIC.

Sobre lo que viene, la consultora planteó que “los días que le restan a enero, se vislumbran tan o más complicados que la actualidad para la mayoría. Sólo dos de cada diez industriales piensan que sus empresas podrán seguir operando igual de bien o mejor que lo que lo están haciendo ahora.

Poco margen. El otro dato del relevamiento es que el 80% de los industriales cree que se debería activar alguna herramienta legal para actuar frente a colaboradores que deciden no vacunarse. “Lo que muchos dicen es que es injusto porque el que se vacuna va atrabajar y el que no se queda en su casa, pero bueno. Es inevitable. La realidad es que si no es obligatoria la vacunación no podemos hacer nada, eso elimina cualquier posibilidad de tomar alguna medida legal. No hay mucho para poder hacer porque el paraguas legal que tienen los no vacunados es que no es obligatorio vacunarse. Lo estudiamos, pero no vemos chance a menos que el gobierno nacional cambie, pero no va a cambiar”, explicó Marcelo Uribarren, presidente de la UIC.

Inflación y dólares. Más allá de Omicron y mirando el mediano y largo plazo, la industria está en alerta por dos grandes problemas: la restricción para poder importar, con lo cual, para poder producir por la escasez de dólares; y el proceso inflacionario que no cede y que acaba de dejar datos alarmantes para lo que fue el 2021: 50.9% en 12 meses, el registro más alto en 30 años.

“La macro argentina está atada con alambre en varios puntos. Uno en la restricción cambiaria, que es muy grande y afecta las importaciones y la producción. Pero la inflación es algo que permanentemente afecta. Los niveles de inversión, por ejemplo, porque con esta inflación es difícil generar niveles de inversión, no es sano. No hay crecimiento con estos niveles de inflación. Aumentas facturación que pierde con la inflación. La macro sigue muy mal, con niveles de pobreza increíble. Todo eso no ha cambiado, por eso es indispensable un acuerdo con el Fondo. Es suficiente para no empeorar, pero no alcanza para salir de esta. No vamos a salir ni no hay cambios más estructurales”, asevera Uribarren.

-¿Qué analizan respecto de la evolución de la negociación con el FMI?

-Que si el Fondo exige responsabilidad fiscal, que es necesaria para tener los recursos para pagar después, hay que apuntar a eso. Pero acá se confunde responsabilidad fiscal con ajuste y una deuda no sólo se paga gastando menos, sino produciendo más. Tenemos que hacer crecer la estructura económica que tenemos. Argentina tiene que crecer, expandir su economía para tener fondos para pagar sus deudas, para que a través de impuestos el Estado recaude más e invierta en obra pública. La expansión de la economía es una condición obligatoria. La responsabilidad fiscal no es solo ajuste, es más que eso. Y este es un Estado deficitario hace décadas, a eso no lo inventó este gobierno. Hay un montón de problemas que no están en análisis. La economía informal que no paga impuestos, por ejemplo. Entonces creemos a que si eso no está en el tapete quizás no lleguemos a un acuerdo con el Fondo.

-¿Ustedes creen que el default es una posibilidad?

-Si el Estado no hace los cambios para poder firmar ese acuerdo, sí, es una posibilidad. El ajuste que dice el gobierno que el Fondo le pide en realidad lo está pagando el asalariado todos los años si uno ve como pierden poder adquisitivo los salarios. Hay que entender que si cada vez que le faltan fondos el gobierno va a cambiar la Ley de Bienes Personales o va a sacar un Impuesto a la Riqueza, va a generar más impuestos, es imposible. El Estado tiene que resolver sus propios inconvenientes, pero si no está dispuesto a hacerlo es complejo arreglar con el Fondo.

-¿Con el nuevo Pacto Fiscal esperan un incremento de impuestos?, básicamente por el lado de Ingresos Brutos.

-La Provincia dijo que no. Que firmaba el Consenso Fiscal porque necesita refinanciar la deuda con el Estado pero que no iban a aumentar Ingresos Brutos. Me tomo de eso, confiamos en que no va a haber aumentos.

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