Cuál es la estrategia que analiza River para que Borré siga en el club

River sigue expectante con la situación de Rafael Borré. Al colombiano se le termina el contrato el 30 de junio y todavía no solo no renovó, sino que tampoco definió donde va a jugar la próxima temporada. En Núñez se entusiasman con la chance de que el goleador de la era de Marcelo Gallardo continúe…

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River sigue expectante con la situación de Rafael Borré. Al colombiano se le termina el contrato el 30 de junio y todavía no solo no renovó, sino que tampoco definió donde va a jugar la próxima temporada. En Núñez se entusiasman con la chance de que el goleador de la era de Marcelo Gallardo continúe con la banda roja sobre el pecho. Es por eso que se analiza una estrategia que manejan con cautela porque podría derivar en un conflicto jurídico con Atlético de Madrid, dueño de la otra mitad del pase.

El tiempo pasa y Borré sigue sin definir su futuro. Por ahora, no hubo acuerdo con River porque las diferencias entre lo que pretende percibir el jugador en concepto de salario y primas y lo que ofrece el club son grandes. Tampoco, el colombiano aceptó las ofertas de otros clubes. Desechó la de Palmeiras y Gremio se bajó de la negociación ante la demora de la respuesta del delantero tras el ofrecimiento millonario que le hicieron desde Porto Alegre.

Borré sigue esperando una oferta desde Europa. Pero no llega. Ni Lazio, ni Celta de Vigo, ni Brighton, los clubes que estaban interesados en él, le hicieron, hasta el momento, un ofrecimiento formal. Y el tiempo pasa, tic-tac, tic-tac… Entonces, si Borré no firma con ningún club, el 1 de julio estará libre. Y en River piensan que a partir de esa fecha podrán acercarle una mejor oferta al colombiano. Es que para esa fecha ya no tendrían que abonarle 3,5 millones de euros al Atlético de Madrid, cláusula que figura en el contrato como condición sin qua non para poder efectuar la renovación. Es que el delantero también dejará de pertenecer al club español.

Si se produce esta situación y Borré, en condición de libre, arregla su continuidad en River, el Aleti podría ir a la FIFA a presentar un reclamo por el dinero que está firmado en la cláusula. Pero ese contrato ya quedará sin efecto. Especialistas en derecho deportivo, al ser consultados por Clarín, afirmaron que, River puede exponerse a un litigio, aunque el club de Núñez tendría las de ganar porque el hipotético caso estaría en el marco de la legalidad.

Atlético podría denunciarlo en la FIFA por generar una simulación para perjudicarlo y, tal vez, una ruptura de relaciones con la institución española. No es algo menor: la dirigencia trató de ser prolija en estos temas y Rodolfo D’Onofrio entabló vínculos con varios presidentes de clubes europeos. Para no llegar a este punto efervescente, intentarán antes llegar a una negociación con sus pares de Atlético de Madrid, con quienes ya tuvieron charlas mientras negociaban la posible renovación con Borré. Es que River jamás especuló con este tema. Hubo cuatro reuniones de D’Onofrio con el representante argentino del jugador, Hernán Berman, quien tiene el poder de los empresarios colombianos que manejan la carrera de Borré. Además, los españoles tienen una cláusula de recompra para repatriarlo por 7 millones de euros, pero nunca quisieron utilizarla.

En el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencias de Jugadores, se explica un punto que podría favorecer a River: “El titular principal no está obligado a renovar permanentemente la vigencia de la relación con el jugador a través de la celebración de nuevos contratos antes del vencimiento del plazo del anterior. En efecto, el cotitular sabe muy bien que su derecho culmina con el vencimiento del plazo del contrato laboral vigente al momento de acordar su porcentaje con el titular principal. Si éste renueva su vínculo laboral con el jugador a través de nuevo contrato celebrado antes del vencimiento del original, mejor será para el cotitular, pero no es una prestación –esa renovación– exigible al titular principal”.

🎥 Así llegaba el segundo de River: una gran jugada colectiva, una nueva asistencia de Álvarez y la definición a cargo de Rafael Borré 🇨🇴💪pic.twitter.com/6yg5x6VwEF

— River Plate (@RiverPlate) April 17, 2021

Por el momento, los dirigentes de River están en silencio con respecto a este tema. Sienten que hicieron los esfuerzos para lograr una renovación y que la pelota, ahora, está en los pies de Borré, quien el viernes en Santiago del Estero cortó una sequía de 290 minutos sin convertir. En la goleada (5-0) del equipo de Gallardo a Central Córdoba convirtió dos y así llegó a los 54 goles con la banda roja. Mientras, el delantero sigue sin definir su futuro.

El antecedente que favorecería a River

En el fútbol argentino ya se produjo un caso similar hace 10 años: el juicio que Central Español de Uruguay le hizo a Vélez en 2011 por la venta de Santiago Silva a Fiorentina de Italia.

Silva pasó de Central Español a Gimnasia La Plata en 2006 y el club uruguayo retuvo el 50% de los derechos económicos. Luego, fue transferido de Gimnasia a Vélez en 2007 y los uruguayos optaron por no percibir monto alguno y quedarse con su porcentaje. Y en 2010 llegó el conflicto. El contrato del delantero con Vélez se venció y, días después, firmaron un nuevo vínculo por dos años, que se interrumpió cuando en agosto de 2011 pasó a Fiorentina, que hizo uso de la cláusula de rescisión de 2,5 millones de dólares.

Entonces, Central Español le reclamó a Vélez el porcentaje de cotitularidad que creía que le correspondía. Desde Liniers contestaron que “los derechos se habían extinguido con anterioridad y, por lo tanto, al momento de transferir al jugador al club italiano, el mismo era íntegramente de su propiedad”.

En consecuencia, el club de Montevideo reclamó en la FIFA para conseguir su porcentaje y tuvo un fallo favorable, ya que Vélez fue condenado a pagarle 1,25 millones de dólares más intereses. Pero la institución argentina apeló la decisión ante el TAS en Suiza y, luego de un proceso judicial de alta complejidad procesal y legal que duró más de un año, revirtió la situación, se dejó sin efecto la decisión de la FIFA y los uruguayos fueron condenados a asumir la totalidad de las costas del proceso.

La posición de Vélez fue validada por el TAS, que reconoció que se actuó de buena fe. “El derecho de Central Español al 50% de los ingresos derivados de la futura transferencia de Silva estaba sujeto a la vigencia del primer contrato laboral entre el jugador y Vélez. Central Español era totalmente consciente de esa circunstancia al firmar el acuerdo de cotitularidad, que no contemplaba en ningún momento la obligación de Vélez de transferir a Silva a un tercer club antes de que expirara el primer contrato laboral ni tampoco la obligación de extender la relación laboral cuantas veces sea necesario hasta que finalmente el jugador fuera transferido a un tercer club”, destacó el máximo tribunal deportivo.

“Central Español no demostró haber actuado con la mínima diligencia ni haber requerido a Vélez información sobre la situación contractual del jugador pese a estar perfectamente al tanto de la fecha de vencimiento del contrato laboral”, se agregó además desde Suiza y se descartó la visión de “concilio fraudulento” que se había planteado desde Uruguay. ¿Por qué? Porque el TAS consideró que para Vélez “fue imposible evitar que expirara el contrato laboral por las consecuentes ofertas de otros clubes debido a la destacada actuación del jugador” y, por lo tanto, debió firmarle un contrato con condiciones superiores y fijar una cláusula de rescisión baja por la exigencia del jugador, que finalmente terminó derivando en su partida a Italia a pesar de que en Liniers intentaron retenerlo.

Una situación similar a la que podría vivir River con Borré.

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